Ser Padres

Embarazada de 34 semanas, le dijeron que tenía un conducto obstruido y era cáncer de mama

A esta joven embarazada de 34 semanas le diagnosticaron un conducto mamario obstruido y, sin embargo, insistió en hacerse más pruebas: era un cáncer de mama en estadio 4.

El segundo embarazo da, entre otros, una experiencia a la mujer que no ha tenido en el primero. Y fue precisamente esa experiencia lo que salvó a Lindsey Gritton, cuando se quedó embarazada de su segunda hija.
Fuente: @Lindseyparr Vía: TikTok

viralFuente: @Lindseyparr Vía: TikTok

Exactamente a las 34 semanas de gestación empezó a experimentar una sensación de ardor en la axila derecha y en la parte exterior de la mama derecha. Aunque, según ha contado ella misma, ese ardor y dolor no era constante, no desapareció hasta una semana después.
Pero, cuando ya había desaparecido, notó, de pronto, un bulto con aspecto duro y del tamaño de una canica en el mismo sitio donde había sentido el ardor: en el lado externo de su pecho derecho. Por supuesto, lo puso en conocimiento de su ginecóloga, quién le comentó que, seguramente, sería un conducto mamario obstruido a consecuencia de su embarazo. Lo que tenía era mastitis, le dijo. Por esa razón, le recetó un antibiótico, pero el dolor no remitió y Gritton estaba algo desconcertada.

“No era el mismo dolor que una mastitis”

Precisamente, esa experiencia del primer embarazo le hizo sospechar que aquello no era una mastitis normal. Y es que, Gritton ya había experimentado una  cuando tuvo a su primer hijo y esta vez sentía que el dolor era diferente, que era más “persistente”, tal y como ella misma ha afirmado a Insider.
Por eso, y aunque los médicos le decían que estuviera tranquila y que era muy joven para tener algo más grave, ella insistió en que le hicieran una ecografía.
Aunque fue tranquila a la prueba, porque en su cabeza quería creer que era un conducto obstruido, la cara del técnico de laboratorio ya le hizo presagiar que algo no iba bien. En la ecografía se confirmó una alta probabilidad de cáncer, por lo que le hicieron una biopsia que confirmó el diagnóstico: carcinoma ductal invasivo en estadio 4 que, posiblemente, se hubiera extendido.
Al estar embarazada, no podían someterla a la prueba que confirmase si se había extendido o no, porque las radiaciones podrían ser peligrosas para el feto, así que decidieron adelantar su parto una semana.
Su bebé nació sana tres semanas antes de lo previsto y ella se sometió a una tomografía que confirmó que el tumor también estaba afectando al hígado, por lo que comenzó rápidamente con el tratamiento de quimioterapia.

Cuatro meses de quimioterapia

Ahora, Lindsey sigue con su tratamiento, después de cuatro meses de quimioterapia y agradece vivir cerca de la familia de su marido, que cuidan de los niños de vez en cuando. Las últimas pruebas han determinado que el 80% del tumor ya ha desaparecido.
Ella misma comenta en una publicación de su cuenta de Instagram que no conoce a nadie de su familia que haya tenido cáncer, que jamás ha tenido ningún problema de pecho y que no bebe alcohol, ni usa perfumes, ni está en contacto con BPAs. “Quizás mi cuerpo estaba bajo estrés tras mi anterior aborto espontáneo”, argumenta.

La redactora de la web de Ser Padres está especializada en temas de salud infantil, crianza, embarazo, psicología y educación, desarrollando la mayor parte de su carrera profesional en Ser Padres y otros medios orientados al mundo educativo.

tracking