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Este es el peso que la mochila de tu hijo no debería superar nunca

Exceder el peso de la mochila de tu hijo y cargársela a la espalda sin pensar puede desencadenar problemas de salud a corto, medio y largo plazo en su columna. Te contamos qué peso no debería exceder nunca.

¿Quién no recuerda el peso de su mochila cuando iba a la escuela? Somos muchas las personas que, en más de una y en más de dos ocasiones, teníamos que curvar la espalda para poder soportar, de la mejor manera posible, el peso excesivo de la mochila a medida que avanza el curso.
Comenzábamos en preescolar con un peso liviano. No había casi libros y lo máximo que llevábamos era algún juguete y la merienda. En Primaria, como nosotros, el peso de la mochila crecía: ahora había que sumar algún libro y algún cuaderno más. Pero, al llegar a Secundaria y a Bachillerato aquello se tornaba tan oscuro que, más de un día, seríamos muchos los que tendríamos que descansar en un banco porque no podríamos más. O los que llegaríamos llegado a casa con un dolor de espalda terrible por culpa de esa mochila.
Por suerte, en la actualidad lo estudiantes no llevan tanto peso porque la tecnología ha facilitado que la cantidad de libros y cuadernos se vea reducida.

El peso de tu hijo, crucial en el peso máximo de la mochila

Aun con esas, todavía hay niños que modifican su postura corporal para poder soportar el peso de la mochila escolar. Y esto, de acuerdo a un estudio llevado a cabo por la Universidad de Málaga, puede afectar a la biomecánica de la marcha. En concreto, el estudio concluyó que el modo de andar se modifica de manera leve a medida que aumenta el peso en la espalda. ¿Qué puede suponer esto? Que el aparato locomotor se vea afectado con el paso del tiempo.
Para evitarlo, la Asociación Española de Pediatría explica en su página web cuál es el peso recomendable para la mochila de tu hijo: “Se recomienda que el peso no supere del 10 al 15% del peso del niño. Así, para los niños de 20 kilos, la mochila debería pesar, como máximo, de 2 a 3 kilos”, aseguran.

¿Es posible disminuir el peso de la mochila?

Saber cuánto pesa la mochila es sencillo: pide a tu hijo que se suba a la báscula de casa sin ella. Tras apuntar el peso indicado, pídele que vuelva a subirse cargando la mochila a su espalda. La diferencia entre el peso mayor y el menor será el peso de la mochila.
¿Hay algo que podamos hacer para que la mochila no pese tanto? Sí. Si vemos que el peso es excesivo, en lugar de arriesgarnos a que el peque sufra dolores de espalda, podemos seguir estas recomendaciones de la AEP:
  • Organizar el contenido colocando lo más pesado en la parte inferior
  • Llevar el peso en el centro de la espalda, apoyándolo sobre la zona dorsal y no en la lumbar
  • Retirar todos los días eso que no vaya a usar durante su jornada
  • Colocar la mochila correctamente, usando las dos asas y no solo una a modo de bandolera
Además, Helena Bascuñana, miembro de la Junta Directiva de la Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física (SERMEF) y médico rehabilitador, ha asegurado a Infosalus que, a ser posible, la mochila debe tener las asas anchas y un cinturón para poder abrocharla también a la cintura, a modo de refuerzo.

La redactora de la web de Ser Padres está especializada en temas de salud infantil, crianza, embarazo, psicología y educación, desarrollando la mayor parte de su carrera profesional en Ser Padres y otros medios orientados al mundo educativo.

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