Ser Padres

Los padres acusados por violencia de género ya no podrán visitar a sus hijos

La nueva reforma entra en vigor hoy y prohíbe a los padres que tengan un proceso penal de violencia de género que disfruten del régimen de visitas con sus hijos menores. De esta forma, se pretende combatir la violencia vicaria.

ste viernes 3 de septiembre entra en vigor una reforma del Código Civil que prohíbe a los padres que se encuentren en procesos penales de violencia de género y estén divorciados disfrutar del régimen de visitas con sus hijos menores de edad. Se presentaron numerosas modificaciones para cambiar algunos artículos que hablan de los derechos de los padres con sus hijos, pero solo se ha optado por modificar el artículo 94: el que  habla del derecho de los progenitores que no tienen consigo a sus hijos menores o discapacitados a visitarlos y comunicarse con ellos. Uno de los objetivos de esta ley es acabar con la incapacitación judicial de las personas con discapacidad intelectual.
El juez no fijará un régimen de visitas y lo suspenderá si la persona se encuentra en un proceso penal de violencia de género por atentar contra la vida, agredir o abusar de la pareja o de sus hijos. Si el progenitor tiene indicios fundados de violencia doméstica o de género también se le prohibirá visitar a sus hijos.
Y es que, como sabemos, la autorización de las visitas está bajo supervisión del juez y se permite en una "resolución motivada en el interés superior del menor" y "previa evaluación de la situación de la relación paternofilial". Algo que no es viable para los casos en el que el progenitor se encuentre en prisión por los delitos mencionados anteriormente. De esta forma, los niños no correrán el riesgo de sufrir violencia o un intento de asesinato por parte de sus tutores.

Proteger a los niños de la violencia vicaria

El objetivo de esta nueva reforma es la protección de los menores frente a la violencia vicaria, aquella que los maltratadores ejercen sobre los hijos con el objetivo de causar el mayor daño posible al otro progenitor. Utilizan a los hijos como arma de doble filo porque saben que es lo que más le dolerá a sus parejas o exparejas. Este últimos años hemos tenido importantes casos de violencia vicaria en España como el de Olivia y Ana en Tenerife o el de Ruth y José en Córdoba.
Han sido cuarenta los niños asesinados por este motivo desde 2013, año que se empiezan a recoger las primeras cifras de víctimas por violencia vicaria, según la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género. Cifras que van en aumento conforme pasan los días. La mayoría de estas muertes de menores a manos de uno de sus progenitores o de las parejas o exparejas de sus madres, se produjo tras la separación, el divorcio o cuando la mujer inició una nueva relación sentimental. Asesinatos que han revolucionado a la sociedad española por su enorme crueldad.
Sin embargo, esa cifra aún no incluye el asesinato de un niño el 24 de agosto en un hotel de Barcelona. Se busca al padre por todo el país, Martín Ezequiel Álvarez Giaccio, ya que es sospechoso de la muerte del menor.
a violencia vicaria se está volviendo más frecuente en estos últimos años y se pretende con esta reforma que los niños estén más seguros y protegidos. Desde 2015, de acuerdo con la ley de protección de la infancia y la adolescencia, los menores expuestos a una situación de violencia de género son considerados víctimas de ella.

Detrás de cada niño que cree en sí mismo, hay un progenitor que creyó en él primero. Así que… ¿por qué no construimos a través de la educación y el amor a niños fuertes para no tener que reparar adultos rotos?

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