Ser Padres

Cómo educar para que sean creativos, reflexivos y capaces de aprender durante toda su vida

Con la amplia variedad de programas de estudio disponibles hoy en día, a la hora de escoger muchos padres nos preguntamos, "¿Cómo sabremos si hemos escogido la opción adecuada para nuestro hijo?". En lo que muchos no pensamos es que lo realmente importante no es “lo que los niños aprenden”, sino “cómo lo aprenden”

Muchas investigaciones de todo el mundo muestran que la clave para mejorar la  motivación de un niño es hacer uso de estrategias metacognitivas, las cuales, además, mejorarán su habilidad para convertirse en una persona responsable de su propio  aprendizaje y  autónoma de por vida. Dichas estrategias también le ayudarán a transferir el conocimiento adquirido a una variedad de situaciones y le enseñarán a ver “el conjunto”.

¿Qué es la metacognición? La metacognición se describe simplemente como la acción de pensar en pensar. Consiste en tomar conciencia y comprender el proceso de pensamiento de uno mismo. A través de este concepto tan sencillo, los niños son capaces de adquirir, retener y transferir nuevos contenidos, y al mismo tiempo se desarrollan como estudiantes seguros, confiados e independientes.

¿Cómo se aplica dentro del aula? Las habilidades de la metacognición se enseñan formulando las preguntas adecuadas a los niños; preguntas que requieren revisar sus conocimientos previos y evaluar lo que ya saben. De esta forma se involucra a los alumnos en su proceso de aprendizaje identificando un punto de partida y estimulando su curiosidad.
Si a los niños simplemente se les da información y se les pide que la apliquen, no se les está obligando a recurrir a otras habilidades de pensamiento crítico, que juegan un papel sumamente importante a la hora de descubrir quiénes son como estudiantes.
Una vez que hemos atraído la curiosidad de los niños, y tienen un punto de partida sobre el que reflexionar, los profesores debemos enfatizar la importancia de seguir reflexionando continuamente. Esto se puede lograr preguntándoles sobre su aprendizaje durante la clase o al final de la misma, mientras celebramos que sean capaces de identificar sus errores. Cuando preguntamos a los niños qué es lo que mayor esfuerzo le has supuesto de la lección, les estamos pidiendo que la repasen y que identifiquen un área específica de su aprendizaje. El profesor puede entonces pedirles que expliquen cómo han conseguido superar ese contratiempo y elogiarlos por todo lo que han aprendido.

Cómo ponerlo en práctica

Los pasos para ponerlo en práctica de forma satisfactoria incluyen dividir los objetivos de aprendizaje del niño en bloques más pequeños mediante un interrogatorio reflexivo. Por ejemplo, "¿Puedo acordarme de poner comas entre varios adjetivos?"
Los niños utilizan estos pasos como guía para reflexionar durante la lección, y de cara a la autoevaluación al final de cada clase:

¿Cómo podemos ayudar los padres en casa a nuestros hijos?


La clave para formar a los líderes del futuro radica en ser capaces de enseñar a los niños a manejar las habilidades necesarias para abordar problemas y de desarrollar mentes curiosas. Si equipamos a nuestros hijos con “redes”, y les enseñamos a “pescar”, les daremos la oportunidad de ser creativos, reflexivos y capaces de aprender durante toda su vida.

Meaghan Allen es profesora de Primaria, The British School of Barcelona Sitges

Vídeo: Consejos prácticos para desarrollar su creatividad

La fundadora de Froggies, Cristina Saraldi nos cuenta algunos trucos para sacar nuestra vena creativa en casa. ¡Cosas fáciles que podrás hacer en cualquier momento!
tracking