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Mitos y verdades sobre el acné en adolescentes

Recopilamos las afirmaciones más extendidas por el boca a boca sobre este problema cutáneo que afecta sobre todo a los adolescentes y revisamos qué dice la ciencia al respecto.

El acné es un proceso inflamatorio que afecta al pelo y las glándulas sebáceas que se relaciona a nivel social casi en exclusiva con los adolescentes porque esta es la etapa del desarrollo en el que más se presenta, pero como veremos, no es la única.
Tal y como explica la Guía para pacientes con acné de la a Fundación Piel Sana de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) “El acné es sin duda el proceso dermatológico más frecuente, ya que todos, en mayor o en menor grado, lo hemos padecido”. En este documento muy recomendable para familias con hijos e hijas adolescentes o preadolescentes, se advierte del uso frecuente para combatir el acné de “de múltiples terapéuticas “caseras” muy difundidas en redes sociales sin el suficiente respaldo científico” y se explica, entre otros muchos detalles acerca del acné, que este se localiza sobre todo en la cara, el pecho y la espalda.
A continuación, vamos a revisar qué dice la ciencia, utilizando como base el documento mencionado pero habiendo hecho un trabajo de lectura y documentación previo también acerca de lo publicado por especialistas en dermatología, sobre aquellas verdades universales más extendidas sobre el acné entre la opinión pública por el poder tan efectivo del boca a boca.
  • El acné es hereditario: es cierto que la cuestión genética influye, pero no es el único factor. La AEDV habla de una confluencia de causas; entre ellas, hereditarias, hormonales, la secreción sebácea, la dieta o la infección, además de la edad, entre otras.
  • Solo afecta a los adolescentes: esto es falso porque aunque es en esta etapa, como decíamos antes, cuando más se presenta, también se puede dar en la etapa de recién nacido y en la edad adulta.
  • Lo que le haya funcionado bien a un conocido te irá bien a ti: ya sean remedios caseros, productos de farmacia o cosméticos concretos o incluso tratamientos específicos que oímos que a alguien le han funcionado solemos aplicarlos en otras personas con acné sin consultar antes a un especialista médico.Esto es un error porque “En el acné se producen cambios emocionales y alteraciones psicológicas en muchos pacientes”, indican desde la AEDV, de manera que se deben considerar a la hora de analizarlos factores como la edad, investigación de los rasgos ansiosos en la adolescencia y juventud, y los depresivos en la edad adulta. Se debe individualizar el tratamiento en definitiva
  • La dieta y el acné: el chocolate en una cantidad controlada no tiene por qué producir acné pero es cierto que determinados lácteos, los frutos secos, y productos ricos en azúcar, entre ellos el chocolate, pueden influir en el desarrollo de este, de manera que desde la AEDV recomiendan estudiar y comprobar “si existen transgresiones dietéticas y normalizarlas”.
  • Los cosméticos no ayudan: lo cierto es que son un buen complemento, si bien deben ser recomendados por un especialista en función de las características de cada caso de acné. La AEDV explica que “los cosméticos o cosmecéuticos son adecuados como terapia complementaria, ya que reducen los efectos adversos de los tratamientos (sequedad, irritación…), y logran efectos sinérgicos al usarlo de forma conjunta con fármacos, reducen la posibilidad de secuelas (hiperpigmentación postinflamatoria y cicatrices) y mejoran la calidad de vida de los pacientes”. Además, añaden que “Son de especial ayuda en el acné tardío o maduro”. 
  • La pasta de dientesy el sol secan los granos: según datos de la AEDV, hasta en el 32% de los casos el acné puede empeorar con la exposición al sol, que además puede provocar otro tipo de agresiones y problemas de salud en la piel, especialmente si no se utiliza protección. En cuanto a la pasta de dientes, más allá de si funciona o no, lo que dicen los especialistas es que no tiene sentido usarla cuando hay una gran cantidad de productos específicos diseñados para acelerar este proceso y mejorar la calidad de vida del paciente.
  • Reventar granos hace que aparezcan más: no ocurre esto pero sí pasa algo que es lo que ha hecho que este mito crezca: al reventarlos, se hacen mucho más visibles porque la inflamación va a más y encima es posible que se haga incluso una pequeña herida en la piel. Explotar granos es una agresión nada recomendable a la piel ya que encima puede dejar secuelas de por vida en forma de cicatrices.
  • La limpieza del rostro es un cuidado esencial: “aunque es importante realizar una limpieza adecuada no debe hacerse de forma exagerada, ya que ello puede agravar el acné”, esto es lo que dice literalmente la AEDV, en lo que coinciden la mayoría de expertos. “Podemos usar alguno de los muchos productos comercializados para este fin o simplemente agua y un detergente sin jabón”, recomienda la institución especializada. Basta con hacerlo un par de veces al día en casa.
  • El maquillaje empeora el brote de acné: es fundamental escoger un maquillaje de calidad, que no contenga sustancias químicas que obstruyan el folículo y se produzcan de esta manera los temidos puntos negros (comedones), y también es recomendable no abusar de él porque, efectivamente, el maquillaje sí está relacionado en muchos casos con la aparición de granos.
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