Ser Padres

Cómo combatir su aburrimiento

Tienen un montón de juguetes y ofertas de ocio y, a pesar de eso, se aburren. ¿Cuál es el problema? ¿Cómo podemos combatir su apatía?

A partir de los cinco años los niños comienzan a entonar la irritante frase de “me aburro” y que repetirán durante muchos años si no ponemos remedio. El aburrimiento en sí mismo no es necesariamente malo, pues es el estado que precede a la acción. Todos, adultos y niños, lo padecemos y en muchos casos llegamos a disfrutarlo.
El problema llega cuando el «me aburro» se convierte en una frase que el niño repite todas las tardes, cuando su aburrimiento se prolonga horas y horas, cuando le proponemos actividades y pasa de ellas, cuando su apatía interfiere en nuestra vida...

¿Por qué se aburren?

Muchos factores influyen en el hecho de que los niños de estas edad sean presa fácil del ocio insatisfecho.

¿Cómo combatir su apatía?

Salir del aburrimiento también se aprende, igual que se aprende a esperar o a escuchar música.
Lo mejor es reconducir la situación para que el aburrimiento sea el motor de nuevas actividades. Pero ¡cuidado!, la frustración que genera la apatía puede dar lugar a ideas y actividades poco adecuadas, que no son otra cosa que la válvula de escape del hastío. La buena noticia es que notaremos en seguida cuándo se trata de actividades positivas (modelar con arcilla, decorar camisetas...) y cuándo pasan a la categoría de travesuras (tapar con plastilina todos los enchufes de la casa, por ejemplo). El secreto está en saber dirigirlos para que los frutos del aburrimiento sean buenos para todos.

Ideas para combatir el hastío

Autor: Violeta Alcocer, psicóloga.
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