Ser Padres

Así puedes ayudar a tu hijo a elegir estudios superiores

La decisión debe recaer en ellos porque es su futuro el que está en juego, pero sí podemos acompañarles en este punto de inflexión a través de la escucha activa y el asesoramiento.

Con la segunda mitad del curso cada vez más cerca, llega ese momento importante en la vida de los adolescentes que terminan la escolaridad obligatoria a finales del presente curso: elegir qué camino académico tomar a partir del año que viene.
“En este momento la labor de padres, orientadores, educadores y profesores es importantísima pues deben dotar a estos jóvenes de las herramientas necesarias para que puedan tomar una decisión meditada y consciente desde el respeto y la libertad. Nuestra labor ha de ser la de escucha activa y el consejo, pero bajo ninguna circunstancia debemos asumir la decisión nosotros mismos o anteponer nuestras preferencias sobre las del joven“, afirma Paqui Molinero, Coordinadora de Secundaria y Bachillerato del grupo Brains International Schools sobre este momento vital en la vida de los alumnos que están a las puertas de iniciar sus estudios superiores.
Para ayudarles a tomar su decisión sin interferir en ella, en primer lugar es muy importante tener claro qué caminos son aquellos que pueden escoger. A menudo no lo tienen claro ellos y en esto sí que podemos darles información muy concisa y clara al respecto.
Por un lado, podemos explicarles en qué consiste la formación profesional, ya que es posible que nos encontremos con un adolescente poco motivado con los estudios. Para ellos, la formación profesional es una alternativa magnífica de labrarse un futuro profesional y quién sabe si de conectarse por fin al mundo del estudio. Muchos alumnos, una vez especializan su formación descubren una vocación y su motivación se dispara.

Diferentes alternativas

Lo habitual, al menos de entrada, es que los chicos y chicas que terminan con éxito la Educación Secundaria Obligatoria inicien su camino en Bachillerato. En total, disponen de tres opciones para continuar sus estudios superiores: el de Ciencias y Tecnológico, ideal para jóvenes interesados por las nuevas tecnologías, la informática, la ciencia y la salud, entre otras ramas profesionales; el de Ciencias Sociales y Humanidades, para jóvenes interesados en campos relacionados con la economía, la educación, la comunicación y demás profesiones vinculadas al comportamiento humano y social; y el de Artes, la puerta de acceso al mundo de las artes en cualquiera de sus vertientes.
A estas opciones hay que añadir una más, el programa del Diploma del Bachillerato Internacional, “una modalidad que permite acceder a universidades de todo el mundo y ofrece una metodología diferente al plan educativo tradicional en España”, explican desde el grupo Brains International Schools. “El programa dura también dos años y consiste en 6 asignaturas escogidas entre un amplio rango de disciplinas con combinaciones en inglés y español, y también en un tercer idioma”, añaden. Este camino es ideal para quiénes deseen desarrollar su carrera profesional en el extranjero, aunque para nada es excluyente con aquellos jóvenes que tengan planes de quedarse en España en el futuro.

Cuestión de habilidades

Sobre la elección, las habilidades importan, pero no debemos olvidar que la motivación y la pasión por una disciplina es la clave del éxito en multitud de ocasiones. “Por esta razón debemos dejar que sean ellos mismos los que elijan ese camino que les permita realizarse como individuos y sentir que contribuyen de alguna manera a construir un mundo mejor”, apunta Paqui Molinero.
Es por ello que los padres no podemos tomar la decisión por ellos ni tampoco debemos influir en ella, lo cual no quiere decir que no se ofrezca consejo si el adolescente lo pide. De ser así, es más importante ayudarle a definir sus prioridades que darle una respuesta concreta y tajante. Ellos deben llegar al final del camino para tomar su decisión, y esto pasa por encontrar la respuesta adecuada a tres preguntas básicas y encontrar después el equilibrio entre ellas. ¿Qué quiero?, ¿qué se me da bien?, y ¿qué puedo hacer? son cuestiones ineludibles en una decisión así.
Pero, tal y como insisten desde el grupo Brains International Schools, son los chicos y chicas los que deben dar respuesta a esas preguntas. Como adultos preocupados por ellos y su futuro, podemos dar soporte y apoyo a través de la escucha activa, el asesoramiento y el impulso. “Que se entrevisten con algún profesional con el que comparten vocación, que soliciten asesoramiento por parte del colegio y que analicen las propuestas de las universidades a las que quieren asistir”, recomiendan desde el grupo de centros educativos.
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