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La vacuna de Pfizer demuestra poca eficacia en niños de 5 a 11 años

Una nueva investigación asegura que las vacunas de Pfizer no son tan eficaces como se creía en niños de entre 5 y 11 años: reportan hasta un 56% menos de eficacia.

Un mes. Ese es el tiempo que, según una nueva investigación llevada a cabo por el Departamento de Salud de Nueva York y publicado en el repositorio MedRxiv dura la eficacia de la vacuna de Pfizer en niños de entre 5 y 11 años de edad. La investigación ha demostrado que los niños pierden casi toda la protección que les ofrece los dos pinchazos de esta vacuna tras, más o menos, 30 días del segundo.
Hemos de aclarar que este informe todavía no ha sido bien revisado, pero sí que adelanta que son muchos los niños que pierden parte de esa eficacia: el informe apunta que la protección se redujo en niños de entre 5 y 11 años del 68% en diciembre al 12% a finales de enero, en comparación con los niños de la misma franja de edad que no se habían vacunado. “Estos resultados destacan la necesidad potencial de estudiar otras alternativas de vacunas para niños y la importancia continua de las medidas de protección, como el uso de mascarillas”, argumentan los investigadores.
En niños mayores de 12 años, la investigación también encontró una disminución de la eficacia, aunque menos drástica que en el otro grupo de edad; en concreto, un 15% en apenas un mes: pasó del 66% en diciembre al 51% a finales de enero.
Para llegar a estos resultados los autores analizaron el nivel de protección de 852.384 adolescentes de entre 12 y 17 años y de 365.502 niños de entre 5 y 11 años. Ambos grupos con las dos dosis inoculadas.

Las posibles causas detrás de esta baja eficacia

El estudio encontró algunas posibles causas detrás de la baja tan drástica de eficacia en los menores de 11 años: la cantidad de dosis que reciben. Recordemos que ellos son el grupo de población que menos cantidad reciben: 10 microgramos, frente a los 30 microgramos que reciben los adolescentes.
Otra de las causas de las que habla el informe llega de parte de Eli Rosenberg, directora adjunta del Departamento de Salud del Estado de Nueva York y principal autora del estudio: “Es una vacuna desarrollada para una variante previa, no para ómicron, la dominante durante el periodo analizado”.
Sin embargo, las soluciones a esta caída no están del todo claras. La primera sería aumentar los microgramos que reciben los menores de 11 años, pero a juzgar por los autores del informe no sería del todo fiable: podrían aparecer síntomas secundarios mayores, como fiebre constante. La otra salida es inocular la dosis de refuerzo a los niños, como ya se está haciendo con los adultos. Sin embargo esto todavía se encuentra en fase de estudio.

Entonces, ¿merece la pena vacunar a los niños?

Sin embargo, algo a tener en cuenta de lo que también se hace eco la investigación, es que la eficacia de Pfizer sí ha servido para reducir las cifras de ingresos hospitalarios en niños, aunque no haya demostrado ser la mejor evitando la infección. La hospitalización pasó del 8% al 73% en los adolescentes y del 100% al 48% en menores de 11 años en el periodo analizado.
Hasta ahora, tan solo hay una vacuna cuyo uso está aprobado en menores de 11 años: la de Pfizer. Tras leer esta información, pueden ser muchas las familias que duden en si seguir vacunando a los pequeños. Los investigadores apuestan por buscar otras vías de protección infantil, visto que en ellos la infección es mucho menos grave que los adultos y que esta vacuna está resultando ineficaz.
Ante este escenario, los autores de la investigación recuerdan la “importancia continuada de medidas de protección como el uso de mascarillas para prevenir las infecciones y la transmisión”. Una recomendación que llega justo cuando la Asociación Española de Pediatría apuesta por la ‘desescalada’ del uso de la mascarilla en interiores y justo cuando la Comisión Pública acaba de aprobar la suspensión de las cuarentenas para todos los contactos estrechos de positivo. Algo que afecta, sobre todo, a los entornos escolares.

La redactora de la web de Ser Padres está especializada en temas de salud infantil, crianza, embarazo, psicología y educación, desarrollando la mayor parte de su carrera profesional en Ser Padres y otros medios orientados al mundo educativo.

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