Comer bien en verano

¿Qué hay que tener en cuenta a la hora de programar el menú?

Ese plato de lentejas con chorizo que tanto nos gusta en invierno, en verano nos provoca repelús. Está claro que nuestros gustos cambian con las estaciones, ¿pero cambian también nuestras necesidades?

¿Qué hay que tener en cuenta a la hora de programar el menú?

En verano hemos de tener en cuenta nuevas condiciones:

Consumimos menos energía. El cuerpo realiza un gran gasto energético en su intento de mantener la temperatura corporal constante. "En verano hay menos diferencia entre la temperatura corporal y la atmosférica, por lo que necesitamos menos aporte energético para mantener la temperatura corporal", explica la doctora Carmen Arraiza. En resumen, necesitamos menos calorías. Quizá por eso ya no nos apetecen los platos contundentes y pesados.

Perdemos agua y minerales. Justo porque hace calor y sudamos más necesitamos consumir alimentos con más contenido en agua y sales minerales, que es lo que perdemos con el sudor. Y quizá por eso parece que nos apetece más tomar la fruta o la ensalada, beber gazpacho o cualquier otra bebida. En verano los niños suelen ser especialmente sensibles a la pérdida de agua ya que están más activos.

Sin embargo, no cambian nuestra necesidades nutricionales, es decir: debemos mantener el equilibrio en las comidas e incluir todos los grupos de alimentos en ellas. La conclusión es que no porque sea verano hemos de olvidar las lentejas. Pero hay algo que sí podemos hacer al respecto: "No se trata tanto del alimento como de la forma de cocinarlo y condimentarlo", apunta la doctora Arraiza.

Asesora: Dra. Carmen Arraiza, especialista en Endocrinología y Nutrición del Complejo Hospitalario de Jaén.

 

 

Etiquetas: alimentación niños, nutrición infantil, verano

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