Vacuna y alimentación

Estos alimentos reducen los efectos secundarios de la vacuna del coronavirus

Los expertos aseguran que la comida rica en vitaminas y minerales ayudan a nuestro sistema inmune a afrontar las reacciones alérgicas que puedan producirnos las vacunas.

Vivimos un momento histórico: nuestra lucha contra el coronavirus es mundial, todos los países están haciendo tareas colosales para inmunizar a la población y reducir las consecuencias de la pandemia. En España hay un 17,8% de la población con al menos una dosis inoculada, según informa el ministerio de Sanidad.

Como con cualquier vacuna los efectos secundarios son inherentes a ella, pero con una buena alimentación podemos reducir estos impactos. Es normal tener dudas sobre la vacunación contra el coronavirus, pero es importante recalcar que todas las vacunas pasan por los mismos procesos antes de ser aprobadas. Las agencias reguladoras, la EMA (Agencia Europea de Medicamentos) y la AEMPS (Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios) se encargan de que las farmacéuticas cumplan con todos los requisitos exigidos por estos entes, como afirman desde la Asociación Española de Pediatría.

Dejando de lado estos protocolos sanitarios, la sociedad puede reducir los efectos secundarios de la vacuna gracias a una dieta rica en minerales y vitaminas. Estas ayudan a que nuestro sistema inmune elabore respuestas fuertes para afrontar los efectos, según manifiestan los expertos contra la obesidad Ob Salud del Hospital La Salud de Valencia.

La microbiota intestinal tiene un papel importante porque allí conviven las bacterias que habitan en nuestros intestinos. Por ello, siempre debemos cuidar qué alimentos tomamos porque afecta a nuestro segundo cerebro, como popularmente se conoce a nuestro estómago. "Diferentes estudios apuntan que la abundancia de determinadas especies intestinales en lactantes se asocia con respuestas óptimas a la proliferación de células T e IgG específicas de varias vacunas", esclarece el doctor Xavier Cortés.

Los alimentos ayudan a la eficacia de la vacuna

La ingesta de frutos secos o el kéfir (bebida fermentada que tiene buenos efectos probióticos) proporcionan suficientes nutrientes para nuestro sistema inmunológico. Así como el consumo de cinco raciones de frutas y hortalizas al día: "Aportan buenas dosis de fibras fermentables, vitaminas, minerales y compuestos fenólicos que ayudan a mejorar la microbiota y el sistema inmunitario", explica la doctora Lucía Redondo. Los alimentos fermentados como el yogur, el chucrut o la kombucha son, también, buenos alicientes para nuestro intestino. 

Y añade la doctora Redondo: "Un déficit en vitaminas como la E y la D, y de minerales como el zinc y el selenio podría limitar la eficacia de la vacuna frente al Covid, al igual que se ha demostrado con otras vacunas como la de la influenza, polio o hepatitis B".

El cuidado de la calidad del sueño

Aparte de la alimentación, el sueño también tiene mucho que ver con los efectos secundarios de esta vacuna.

Dormir es una necesidad básica que tenemos como seres humanos, nuestro cuerpo necesita descansar y nuestro cerebro afianzar todo lo que se aprende durante el día. Sus beneficios también se reportan cuando nos vacunamos: "Todo son investigaciones preliminares, pero hay varias pistas que nos llevan a pensar que extender la duración del sueño durante la noche después de la vacunación podría ayudar a una respuesta adecuada a las vacunas, además de evitar enfermedades graves en el individuo", confirma el doctor Xavier Cortés.

La evidencia empírica sostiene que adoptar una buena higiene del sueño es fundamental para conseguir los resultados que queramos. Para conseguirla, hemos de aislarnos del ruido y la iluminación excesiva así como cuidar la alimentación y practicar deporte para que nuestro sistema inmunológico nos los agradezca.  

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