¡Deliciosas!

5 alternativas a la nata para acompañar el fresón y que les guste a los peques

La temporada de esta fruta de proximidad entra en su mejor momento, y no hay mejor forma de aprovecharla que preparándose de diferentes maneras.

La temporada de fresón llega poco a poco a su momento álgido cuando en el calendario asoma el mes de marzo. Esta fruta, rica y vistosa donde las haya, se produce de forma masiva en el sur de nuestro país, por lo que es además un producto de proximidad ideal para incluir en la dieta de los niños y niñas.

Más allá de su sabor, conocido por todos, y de su facilidad para ser transportada, lo que la convierte en una candidata perfecta para llevarla como merienda a la salida del cole o para un almuerzo a media mañana, por ejemplo, el fresón destaca por su versatilidad.

Se puede comer, y es la mejor forma para hacerlo, entero y sin “decoración” alguna, simplemente picado o a bocados una vez retirado el cáliz, la parte superior, que no se come de esta fruta.

Pero no gusta así a muchos peques, lo que lleva a muchas familias a prepararlo con azúcar para que les guste y se lo tomen. Esta no es una opción saludable, pero existen muchas alternativas para preparar fresón que lo son más que el azúcar. No podemos garantizar que sean un éxito entre los peques porque dependerá de sus gustos, pero te garantizamos que están todas buenísimas. Aquí nuestras cinco opciones favoritas pensando en los niños y niñas. Y no, entre ellas tampoco encontrarás la nata:

  1. Con yogur: puede ser natural o, en su defecto, griego. Este último tiene una textura cremosa que recuerda en cierto modo a la nata, ingrediente que por cierto contiene. Puedes completarlo con un puñado de frutos secos molidos o con un puñado de cereales que lo sean de verdad (mira bien el etiquetado).
  2. Con queso mascarpone: similar a la textura obtenida con el yogur pero con un sabor distinto a este es el que se consigue preparando una base de mascarpone mezclada con leche hasta encontrar la textura ideal. Sobre esta base, añade unos fresones y picados y, si quieres que sea todavía más apetecible, espolvorea un poco de cacao por encima. Tienes un desayuno o merienda de campeones así y en formato mini, también un postre.
  3. Con crema de frutos secos: además de la crema de cacahuete saludable, aquella que no tiene más que este ingrediente en su composición, puedes preparar en casa una crema de un fruto seco; por ejemplo, de anacardos. Utilizarla como base para una tostada sobre un par integral de calidad y pon encima unas rodajas finas de fresón. Más rico no puede estar el invento.
  4. En cremas y smoothies: ya hace tiempo que se puso de moda la alternativa al gazpacho tradicional que incorpora fresas en su preparación. Os animamos a que lo probéis a hacer en casa para toda la familia. Y si no os convence, tenéis la posibilidad de incluir el fresón en multitud de cremas frías. También, como no, en versión smoothie, junto con otras frutas. Famosa es su mezcla con el plátano. Eso sí, en este caso, evitad los edulcorantes y recordar que la manera más saludable de comer la fruta es entera.
  5. Con zumo de naranja: esta última no es la versión más saludable que existe porque ya sabrás que el zumo de naranja es un producto rico en azúcar. No es saludable tomarlo, aunque lógicamente la lista de ingredientes que lo son menos todavía y los niños toman a menudo es enorme. Dicho esto, el fresón con zumo de naranja está muy rico. Puedes prepararlo por separado y mezclar al momento para que el fresón mantenga más su sabor original y sobre todo su textura firme o bien dejarlo macerando un rato para que se ablande. 
Rubén

Rubén García Díaz

Papá de dos niñas y periodista, la mejor combinación para que broten dudas, curiosidades, consejos efectivos (también otros que no lo son tanto) y experiencias satisfactorias que compartir en este espacio privilegiado para ello.

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