Dieta equilibrada

Esta es la cantidad correcta de proteína que deben tomar los niños

No se trata de eliminarlas de la dieta, pero tampoco en exceder la cantidad recomendada por las autoridades sanitarias en la dieta de nuestros hijos.

Foto: Pexels
Foto: Pexels

La OMS aconseja que la energía procedente de proteínas en la dieta infantil no supere el 15% de las totales.  Este dato, sin más rodeos, nos hace poner los pies en la tierra: ni mucho menos debemos eliminarlas de la dieta pero tampoco excedernos en la cantidad que les proporcionamos a los peques en su dieta, cosa que es muy habitual, por cierto.

Son numerosos los estudios fiables que alertan de la saturación de proteínas, cuyo papel es esencial en el crecimiento y en el mantenimiento de la estructura corporal,  en la dieta de los niños españoles. Sin ir más lejos, las pediatras Olga González Calderón y Haydee Expósito de Mena aseguran en este artículo publicado en el Órgano de Expresión de la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (Sepeap) que “los niños de dos a cinco años tomen de 14,5 a 16 g de proteína al día y toman nada menos que 65”, mientras que “Las recomendaciones para niños de seis a nueve años son de 19 g pero toman más del triple: 77 g”.  

Pero este es el final del camino, en el cual es difícil incidir si no se ataja antes el problema, y este se produce claramente en el camino porque las proteínas se reducirían muchísimo si la alimentación familiar en casa fuera más variada. Un carro de la compra con mayoría absoluta de verduras, frutas y demás productos vegetales, incluidas las legumbres, que también contienen proteínas, es la manera más eficaz de limitar el consumo de proteínas de los niños y ajustarlo a la cantidad recomendada.

Es mucho más sencillo de entender con un ejemplo visual: un peque desayuna yogur, que está fenomenal por otro lado siempre y cuando sea natural o griego. Pero llega el snack de media mañana y es un quesito; luego en la comida seguro que hay proteína y en la cena también, pero es que además en la merienda es pavo o cualquier otro embutido el alimento principal. O bien en la cena y en la comida la proteína pasa a un segundo plano o, a poquito que esté presente en dichas comidas, el consumo total de estos nutrientes se dispara en base al total. Pero no solo porque le hayamos dado al niño o niña mucha proteína, sino también porque hemos dejado de darle otros alimentos que son muy saludables y no son ricos en proteínas pero sí en otros nutrientes. Por ejemplo, la fruta y la verdura.

Por ello (y por algunas razones más, como las recomendaciones sanitarias, institucionales y científicas para reducir el consumo de carne roja, por ejemplo), debemos meternos en la cabeza padres y madres que un bocadillo de chorizo no “les alimenta más” que una pieza de fruta y un puñado de frutos secos en la merienda, por ejemplo. No les quitará menos el hambre el hambre esto último y además es mucho más saludable.  

Proteínas vegetales

No queremos cerrar esta pieza sin recordar que las proteínas no están presentes únicamente en alimentos de origen animal. También las hay vegetales y se pueden encontrar en las legumbres, los cereales y los frutos secos, tres grupos de alimentos saludables, especialmente las legumbres. Los frutos secos también pero es mejor que no estén fritos y los cereales siempre son más saludables cuando son de origen integral y sin azúcar, detalle clave este último porque no todo lo que llamamos cereales son productos recomendables para la dieta de un niño.

Recuerda además que para aprovechar al máximo los beneficios de las proteínas vegetales los expertos en nutrición recomiendan mezclar al menos dos de los tres grupos mencionados; es decir, cereales con frutos secos o con cereales en la misma elaboración. 

Rubén

Rubén García Díaz

Papá de dos niñas y periodista, la mejor combinación para que broten dudas, curiosidades, consejos efectivos (también otros que no lo son tanto) y experiencias satisfactorias que compartir en este espacio privilegiado para ello.

Continúa leyendo