Ventajas fundamentales

Por qué cenar temprano es mejor para tu salud (y la de tus hijos)

Tan importante es comer de forma saludable como seguir una rutina de horarios estable que incluya la cena en un “horario europeo”, mucho antes de lo que solemos hacer en nuestro país.

En la alimentación no solo influye lo que comemos, sino también cuándo lo comemos. Cuando hablamos de inculcar hábitos saludables a los niños desde pequeños referidos a la comida, por lo tanto, también hacemos referencia a la rutina de los horarios, especialmente al de la cena. 

El consenso entre los expertos en nutrición es total acerca de los beneficios de cenar en un horario más europeo. Eso sí, no significa que hacerlo permita que la dieta sea menos saludable, sino que son dos factores que van de la mano ya que complementan. Ambos son recomendables y beneficiosos, y sus virtudes se multiplican cuando se combinan. 

Principales beneficios

Una de las ventajas físicas tiene que ver con las digestiones. Está comprobado que se produce una ralentización en algunos aspectos del organismo por la noche, y uno de los procesos en los que incide este cambio del metabolismo es el que ejecuta el sistema digestivo. Cuanto antes se cene, y evitando alimentos grasos y difíciles de descomponer para el cuerpo, mucho mejor.

Esta explicación engancha con el segundo gran beneficio, el descanso, al que impacta de forma positiva en dos formas distintas el cenar pronto. Por un lado, en que el riesgo de que la digestión no dificultará la conciliación del sueño ni lo interrumpirá es menor. Y por otro lado, en que los niños podrán dormir las horas que los especialistas recomiendan. Si tienen colegio y no cenan antes de las 9 de la noche, es prácticamente imposible que los peques duerman las horas que deben para levantarse al 100% de energía. En cambio, si los días de cole cenan entre las 7 y media y las ocho, la rutina del sueño se verá muy favorecida.

Cenar pronto, además, suele favorecer el buen clima familiar. Lo explicamos. Si los niños no duermen las horas que necesitan, llegarán muy cansados a la noche. Su ventana de sueño puede coincidir con la hora de cenar, cosa nada recomendable. En cambio, adelantar la cena implica hacerlo también al momento en el cual el sueño y el cansancio extremo hace acto de presencia. De este modo, además de ser mucho mejor para su estado de ánimo, se evitan cenas interrumpidas por rabietas, mal humor o simplemente sueño, y tampoco serán interminables, cosa habitual cuando los peques están agotados y sin ningún interés por comer.

Por otro lado, una cena pronto suele repercutir directamente en la manera de alimentarnos. Si la retrasamos, es más probable que se pique entre horas entre la merienda y la cena, y en caso de no hacerlo, el hambre con el que se llega a la última mesa del día es mayor, lo cual puede afectar a que la cantidad de comida demandada sea mayor de la recomendada.

Mucho más disfrutable

Y no acaban aquí las ventajas, ya que también las hay más allá de lo estrictamente alimentario y de la salud de los peques. Cenar temprano, por ejemplo, les permite disfrutar de la sobremesa. Un ratito de juego si ya tienen edad para no necesitar tantas horas de sueño nocturno, leer un cuento con calma, completar de buen humor la rutina de higiene, o simplemente estirar la última conversación familiar sin el agobio de que el reloj se eche encima. 

Y al mismo tiempo, a los papás les da una oportunidad magnífica para disfrutar de un ratito en soledad, fundamental para cuidar la relación en una época en la que escasean los momentos para hacerlo. 

Por lo tanto, cenar pronto solo tiene ventajas, se mire por dónde se mire. De hecho, nuestra recomendación es mantener dicha dinámica también los fines de semana. Ayudará a que esta no se pierda entre semana y el impacto positivo de esta medida se extiende de esta forma a los siete días de la semana. Es normal que se acuesten un poquito más tarde los peques, pero siempre se puede prolongar la sobremesa sin necesidad de estirar el horario de comienzo de la cena. Su salud y su descanso, y también el vuestro, os lo agradecerán.

Continúa leyendo