Consejos

Cómo controlar el exceso de dulces en Navidad

Estamos convencidos de que hay medidas que se pueden tomar para que actúen como cortafuegos y los peques no tomen tantos productos azucarados en las fiestas sin necesidad de prohibirlos por completo.

Foto: Pexels
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Menuda preguntita esta que nos hacemos. Hay ochomiles cuya cima es más fácil de alcanzar que conseguir controlar el dulce en los peques en las fiestas navideñas. Cual ataque extraterrestre, los estímulos llegan por todos los flancos: la familia, los amigos, las cestas de Navidad, el supermercado, Papa Noel, los Reyes Magos… ¿Podemos hacer algo para limitar el consumo de productos azucarados?

Lo cierto es que si se pueden tomar algunas medidas sencillas. En este caso no vale ese dicho que dice “si no puedes con el enemigo, únete a él”. El objetivo ha de ser que nuestros hijos sigan comiendo de manera saludable en términos generales. Podéis, evidentemente, restringir al 100% el consumo de dulces, pero esto además de complicado os puede generar discusiones familiares y disgustos de los peques, que verán pasar las bandejas de turrones como las pelotas de tenis los espectadores que se colocan en el lateral de la pista. 

Por ello, te proponemos optar por un planteamiento intermedio: poner algunos cortafuegos que garanticen un consumo moderado de productos dulces en estas fiestas sin que parezca que estáis prohibiendo que los coman. ¿Cómo conseguirlo? Con estos consejos que te damos a continuación: 

No lleves a los peques al supermercado

No te quedará más remedio algunas veces, pero a diferencia de lo que os recomendamos habitualmente para fomentar la buena alimentación, en Navidad no está de más que no vayan siempre con vosotros a hacer la compra porque los pasillos principales y las entradas de las tiendas son una fiesta del azúcar. Os van a insistir en comprar algo y no es de extrañar que piquéis. 

No hagas la compra con hambre.

Es un clásico del abc del buen comprar que en Navidad cobra si cabe más sentido porque ya sabemos que esto implica meter en el carro artículos que de otro modo no entrarían en el. Y en Navidad aumenta considerablemente el riesgo de que estas compras extras sean dulces…

Evitar los postres dulces

Ya se comen muchos dulces en Navidad entre horas, sobre todo a la “hora del café” y a media tarde, así que intentad limitar al máximo el consumo de azúcar en productos no navideños. Los postres son la manera más efectiva de hacerlo: fruta o yogur natural en vez de dulces.

Limitar los regalos dulces en Papa Noel y Reyes

Suelen caer siempre regalos dulces que acompañan a lo pedido por los peques en sus respectivas listas navideñas. Es verdad que esto pasa más en unas familias que en otras, pero en los que ocurre el número de dulces suele ser elevadísimo. Es tan sencillo como limitarlo, tanto en vuestra propia casa como en la de los familiares que regalan por Navidad a vuestros hijos.  

Un dulce, un día

Este es un consejo de difícil aplicación pero es muy efectivo. Como si de un calendario de adviento se tratara, podéis aplicar una fórmula que os permita restringir el consumo de dulces sin prohibir. Será como un juego: los peques eligen cada día qué dulce tomar. Pero solo uno. Entra todo el dulce que tomen, por supuesto: también el desayuno y la merienda.

Los desayunos, más cuidado que nunca

Al igual que los postres de las comidas, los desayunos son comidas donde la cantidad de productos azucarados se dispara en muchos hogares con niños. Si queréis limitar el consumo de azúcar en vuestros hijos sin hacerles renunciar a los productos navideños típicos, es esencial cuidar lo que comen en la primera comida del día.

intentar no picotear entre horas

Otro consejo de la lista de tips para mejorar la alimentación en casa. Este es quizá el más difícil de cumplir en Navidad, donde la bandeja de turrones y polvorones está encima de la mesa buena parte del día. Sobre todo en casa de la abuela. El consejo es efectivo pero es el que es: depende exclusivamente de vosotros conseguirlo.

Dar ejemplo

No hay forma más eficaz de que vuestros hijos asimilen hábitos que dando ejemplo. Si desayunáis dulce, tomáis postres dulces, turrón con el café y picáis algo más a media tarde, lo más normal del mundo es que ellos también quieran. Dicen que quien algo quiere, algo le cuesta…

No tener los dulces navideños a la vista

Por lo menos en vuestra casa, aunque si podéis animar a abuela, tíos y amigos a que, en caso de que paséis por su casa en algún momento de las fiestas (mejor evitarlo dada la situación pandémica actual), a que guarden las bandejas de dulces navideños, mejor. Este es un cortafuegos muy efectivo.

Rubén

Rubén García Díaz

Papá de dos niñas y periodista, la mejor combinación para que broten dudas, curiosidades, consejos efectivos (también otros que no lo son tanto) y experiencias satisfactorias que compartir en este espacio privilegiado para ello.

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