Ideas efectivas

Consejos para que los niños no coman tan desequilibrado en verano

Estos sencillos consejos, recordatorios algunos de ellos porque ya los conoces, ayudarán a que tu peque no coma tan mal durante las vacaciones estivales.

“Un día es un día”, “hoy pedimos comida a casa que no apetece cocinar y se ha hecho tarde en la piscina”, “¿quieres un heladito de postre?”… Seguro que si te pones a pensar, te salen muchas más frases y hábitos alimentarios propios del verano. De cuando tú eras peque o bien de ahora,  que tienes hijos pequeños.

No está reñido relajar los horarios y, ligeramente la dieta, con seguir manteniendo unos hábitos saludables durante el verano. No cuesta tanto conseguirlo, de verdad. Pensad que necesitamos comer menos cantidades, también los peques, y que es una época dorada de las frutas, ideales como snack saludable en almuerzos y meriendas, además de aliado de lujo para los desayunos y postres de las comidas principales. 

Basta con tener un mínimo de actitud favorable a mantener los hábitos saludables alimentarios en casa y aplicar estos consejos para conseguir que tus hijos e hijas también coman bien en verano:

Hidratación

Puede parecer obvio, pero en verano es tan importante que se hidraten bien los peques como que se alimenten de manera sana. Y por hidratación no valen los zumos, los refrescos o las bebidas azucaradas sin gas. Hablamos de agua. 

Compartir mesa

Este es un hábito muy eficaz durante todo el año, también en verano. Cuando comemos juntos, si damos ejemplo, suele repercutir en aspectos muy positivos para los peques, entre ellos que prueban y comen más cosas , luego se alimentan mejor.

Acompañamientos fáciles y refrescantes

No te compliques la vida y ten siempre acompañamientos fresquitos y nutritivos a punto. Un gazpacho, el salmorejo, cualquier crema fría o tomates de ensalada a punto para ser aliñados. Son ideales para completar cenas exprés a las que solo tendrás que añadir alguna proteína. 

Que no falte fruta de temporada

Ten siempre fruta en casa en verano. Llévala a la playa o a la piscina como snack, ofrécela en el desayuno y, por supuesto, incluye una pieza en cada postre de las ciclistas. Los dulces no sustituyen a la fruta; en todo caso, cuando toque, se suman o se toman en otro momento del día. 

Cenas ligeras

Durante todo el año deben ser ligeras, pero más en verano si cabe porque los niños y niñas suelen gastar menos. No hay actividades extraescolares, suelen pasar más tiempo sin moverse y esto implica que no necesiten comer ni tantas cantidades ni tantas calorías. 

Menos fritos y embutidos

Limita al máximo técnicas de cocina como los fritos aprovechando que con el calor apetecen más recetas refrescantes. Y, por supuesto, controla el consumo de embutido, que es muy tentador en verano ya que nos “salva” cenas sin tener que ponernos a cocinar. Lo hace pero eso no implica que sea un grupo de alimentos recomendable. 

Los horarios

Es verano y nos relajamos, es lógico. Pero no comáis a las 4 de la tarde no desayunéis a las 12 o cenéis a las 11 de la noche. Intentad mantener un orden en los horarios dentro de la flexibilidad propia de las vacaciones. Está demostrado que una buena rutina de horarios para las comidas incide en las dietas de forma positiva. 

Cuidado con los snacks

En verano, la frase “un día es un día” corre serio riesgo de convertirse en “todos los días”, sobre todo con los helados. Evitad que así sea en la medida de lo posible. Ya veréis como así los peques disfrutan más cuando haya helado. Además, del mismo modo, recurrid a la fruta como ingrediente principal de snacks y meriendas y dejad las patatas fritas para ocasiones muy puntuales. ¡Anda que no hay frutas que les gustan en verano a los peques!

Batch cooking

Cocinar en verano da mucha pereza, lo entendemos. Por eso, si consigues vencerla y ponerte manos a la obra una tarde o una mañana, nuestra recomendación es que prepares varios platos a la vez y así tendréis comida casera para varios días sin tener que volver a encender el fuego. 

Restaurantes

No a los menús infantiles por los motivos que te expusimos aquí. Tampoco a no mirar la carta si hay fingers de pollo o hamburguesa o pizza. Los niños y las niñas pueden comer como los adultos, o al menos variar más su dieta cuando comen fuera de casa. Seguro que hay algo en la carta de su agrado.

Rubén

Rubén García Díaz

Papá de dos niñas y periodista, la mejor combinación para que broten dudas, curiosidades, consejos efectivos (también otros que no lo son tanto) y experiencias satisfactorias que compartir en este espacio privilegiado para ello.

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