Cuáles son los principales mitos en la alimentación infantil

¿Tienes dudas sobre la alimentación de tus hijos? Aunque es normal, es recomendable saber qué mitos suelen ser los más comunes.

Es muy frecuente que los padres naveguen en un mar de incertidumbre sobre temas de alimentación infantil, sobre todo cuando van a iniciar la alimentación complementaria.  Esto suele ocurrir porque las recomendaciones sobre este tema muchas veces están desfasadas, son contradictorias o incluso incorrectas.

Actualmente encontramos información en internet, en foros, post o redes sociales que pueden no ajustarse a las directrices de los pediatras, debo decir que algunos de ellos desactualizados. Vamos a intentar derribar alguno de los mitos más extendidos.

La alimentación complementaria debe iniciarse a los cuatro meses

Principales mitos en la alimentación infantil
Foto: Istock

Falso. La Organización Mundial de la Salud nos recomienda lactancia materna exclusiva hasta los seis meses. ¿Y si estás dando biberón? También. La leche es el alimento fundamental hasta entonces. ¿Por qué iba a ser diferente en los niños que toman leche artificial? 

Para iniciar alimentación complementaria, más que en el calendario, nos fijaremos en que se cumplan una serie de criterios que nos indiquen que el bebé está preparado:  debe quedarse sentado con apoyo, debe haber perdido el reflejo de extrusión, debe ser capaz de llevarse objetos a la boca y debe tener curiosidad por los alimentos.

Debes darle cereales en el biberón para que duerma toda la noche

Esta afirmación es de las más extendidas. Teóricamente nos recomiendan dar cereales sin gluten a los 4 meses en el biberón de la noche para que el bebé no se despierte por hambre, reclamando otra toma. Incluso he tenido casos de madres que, dando el pecho, han introducido un biberón con leche artificial, sin ninguna necesidad, solo para dar cereales. Esto no es recomendable en absoluto. Y encima no suelen dormir mejor.  A los 4 meses suele haber una regresión del sueño y os aseguro que no va a mejorar o pasar antes porque les demos cereales.

Por otro lado, os diré que cada vez está menos recomendado dar el aporte de cereales usando las preparaciones comerciales y añadidos al biberón. Es una forma muy “inconsciente” de consumirlos, ya que prácticamente el bebé ni los huele, ni los saborea ni los mastica. Es casi como “cebar” en vez de alimentar.

El BLW (Baby Led Weaning) está de moda, pero no sirve para alimentar a un bebé

En el método BLW, los alimentos se ofrecen en trozos adaptados en forma y textura para que el bebé pueda agarrarlos con la mano y aplastarlos con sus encías, lengua y paladar. Actualmente, no existe ninguna evidencia científica de que el método tradicional sea mejor que el BLW o viceversa.  

Ambos métodos están aceptados por la Asociación Española de Pediatría y, como todo en la vida, ambos tienen ventajas e inconvenientes. Son los padres los que, tras recibir información adecuada y actualizada, deciden qué método prefieren usar. Os diré que, actualmente la mayoría de padres opta por un método mixto, usando tanto preparaciones trituradas como trozos de algunos alimentos.

Retrasa la introducción de alimentos alergénicos o tendrá alergias

BLW y mitos
Foto: Istock

Hasta hace no mucho, y son recomendaciones que aún os podéis encontrar si vuestro profesional sanitario no está al día, los alimentos más alergénicos, como fresas, kiwi, melocotón, maricos, legumbres, frutos secos o huevo se retrasaban hasta cerca del año de vida por miedo a las alergias alimentarias. Esto ha cambiado notablemente. Los últimos estudios nos dicen que, no solo es que retrasar determinados alimentos no va a disminuir la incidencia de alergias, sino es que encima el efecto puede ser el contrario: que al retrasar demasiado la introducción de algunos alimentos provoquemos síntomas de alergia cuando por fin se los demos al niño.

Además, considero que retrasar ciertos alimentos como huevo o legumbres, con los nutrientes que aportan en cuanto a vitaminas, fibra o hierro perjudica la dieta de los bebés, que pueden desarrollar anemia por falta de hierro llegando al año de vida.

Si no le das leches de crecimiento se va a quedar bajito

Ay, las leches de crecimiento. Claro, el mismo nombre lo dice, si no se la das no crece. En la consulta me han llegado a decir: “Pero si se la puedo comprar, me lo puedo permitir”. No es un problema económico en absoluto.

Las leches de crecimiento, refiriéndome a ellas como las que venden en supermercados indicándonos que son para más de 12 meses, en tetrabricks de colores, usando mensajes comerciales como “más crecimiento”, “crecimiento y desarrollo” o similares no están recomendadas por la Asociación Española de Pediatría, y es algo que queda muy claro en la última edición de su manual de nutrición.

¿Qué leche debe tomar un niño con más de un año? Pues leche materna si su madre le sigue amamantando o leche entera de vaca o cabra, normal y corriente, de la marca que prefieras. Si la dieta de tu peque es variada no tiene necesidad ninguna de tomar las famosas leches de crecimiento.

Carmen de la Torre

Carmen De La Torre Morales

BIO: Licenciatura en Medicina por la Universidad de Córdoba, Especialidad en Pediatra en el Hospital Reina Sofía de Córdoba. Máster en Urgencias Pediátricas por la Universidad de Sevilla. Experiencia de 12 años en la consulta de Pediatría. Creadora de contenidos en YouTube e Instagram.

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