Alimentación infantil

Desayunos más sanos para niños: algunas ideas nutritivas y sanas

Optar por un desayuno para niños que, además de saludable, sea nutritivo, es sumamente fácil y sencillo, sobre todo si tienes algunas propuestas simples tremendamente fáciles de elaborar cada mañana.

Conseguir que un niño desayune de forma sana y saludable no tiene por qué convertirse en una odisea, aún cuando el pequeño esté acostumbrado a tomar todas las mañanas para el desayuno una taza de leche con cacao azucarado, cereales de desayuno con algo contenido en azúcares, y también alguna que otra galleta (independientemente de que se trate de galleta tipo María).

Al contrario, optar por un desayuno más nutritivo y saludable puede convertirse en una oportunidad excelente para toda la familia, y no solo para tus hijos. Y es que no hay duda que los más pequeños de la casa tienden a repetir e imitar todo cuanto ven en los adultos que tienen a su alrededor, en particular sus padres.

Por tanto, si el niño observa todos los días que los padres añaden una o dos cucharadas de azúcar a la taza de café, y además se lo toman con dos o tres galletas, ¿cómo pretender que, luego, coman de forma más saludable? Se trata, como vemos, de un problema de educación, y sobre todo de concienciación sobre el efecto que puede acabar teniendo en nuestra propia salud a corto y largo plazo todo cuanto comemos cada día.

También parte del problema lo encontramos en aquellos productos infantiles que, en un principio pueden parecer saludables, pero que sin embargo, cuando nos paramos a observarlos e identificarlos con detenimiento, terminan por no serlo tanto. 

¿Un ejemplo? La mayoría de cereales de desayuno infantiles que encontramos en el supermercado. Por lo general, tienden a ser en realidad cereales azucarados, con un contenido elevado de azúcar añadido (en sus diferentes formas). Y aún cuando hayan sido enriquecidos con vitaminas y minerales, no dejan de ser simplemente eso: cereales con una increíble cantidad de azúcar, en realidad muy poco adecuados para niños (y para cualquier persona, en general).

1. Gachas de avena con fruta

También conocido como porridge de avena, es una opción nutritiva excelente para el desayuno de los niños, ya que se elabora a partir de un cereal integral, y solo requiere de dos ingredientes básicos para su preparación: copos de avena finos (o gruesos), y agua o leche. Luego, es posible añadir una amplia variedad de alimentos, en particular fruta fresca y/o desecada.

No en vano, la avena es considerada como uno de los alimentos para el desayuno más saludable para los niños. Y es que brinda un comienzo del día repleto de nutrientes, que pueden ayudar al crecimiento y desarrollo de los más pequeños de la casa.

Concretamente, las gachas de avena son una gran fuente de calcio, potasio, vitamina A, niacina (vitamina B3), fibra y beta-glucano. Además, si añadimos fruta fresca sus nutrientes se incrementan de forma poderosa.

¿Cómo hacerlo? En realidad es muy sencillo, y simple. Solo necesitas 40 gramos de copos de avena, 1 plátano grande muy maduro, 300 ml de leche (la preferida del peque), y otros ingredientes de tu elección, como canela molida, uvas pasas, semillas de chía… 

En primer lugar pon la leche o bebida vegetal en una cacerola a fuego medio, pela y corta el plátano en rodajas, y cocínalo removiendo de vez en cuando, durante 5 minutos. Añade los copos de avena, las uvas pasas, las semillas de chía y la canela molida. Lleva a ebullición. Luego baja el fuego, reduciendo a fuego lento, y remueve con frecuencia durante 5 minutos. Finalmente retira del fuego y sirve.

Lo cierto es que nos encontramos ante una versión tremendamente versátil, dado que es perfectamente posible sustituir el plátano por la pera o por manzana, añadir fresas, frutos rojos… en definitiva, las piezas de fruta que más gusten al niño. Y lo que es aún mejor: puede ayudarnos a elaborarlo, si tiene la edad suficiente como para echarnos una mano.

2. Yogur natural con fruta

Con el yogur ocurre casi prácticamente lo mismo que con los cereales de desayuno azucarados, en particular si se trata de un yogur de sabores: suelen contener azúcar añadido (en la mayoría de las ocasiones, en cantidades poco recomendadas para un niño).

Es una opción nutritiva y adecuada, al ser una fuente excelente de calcio, proteínas y probióticos, entre otros. Pero lo ideal es optar siempre por yogur natural, desechando siempre los yogures de sabores (o incluso el yogur natural azucarado).

A la hora del desayuno, puede convertirse igualmente en una opción deliciosa. A continuación te proponemos dos recetas sencillas, y únicas.

Batido de yogur con frutas

Para elaborarlo solo necesitas un yogur natural, fresas congeladas, zumo de naranja y plátanos maduros (al gusto).

Pon todos los ingredientes en el vaso de la licuadora -o batidora-, añade el jugo de naranja recién exprimido y licúa bien hasta que se forme un puré. Ahora añade el yogur, y vuelve a mezclar de nuevo.

Yogur con frutas

Otra opción más sencilla es utilizar directamente un yogur natural, ligeramente batido, y alguna pieza de fruta que le guste al niño. Por ejemplo, el plátano y las fresas combinan a la perfección.

Para hacerlo solamente tienes que agitar un poco el yogur, pelar el plátano y cortarlo en rodajas. Lava bien las fresas, retira su parte superior y córtala en trozos pequeños. Finalmente, vierte el yogur en un tazón, añade la fruta, y ¡a disfrutar!.

3. Tortilla francesa con tomate

Cuando el niño se acostumbra a tomar comida de verdad, en lugar de cereales de desayuno o galletas, posiblemente no te sorprenda que, de repente, a las 8 de la mañana pide un poco de lo que sobró la noche anterior, un poco de pasta (los espaguetis suelen ser muy comunes), o incluso un poco de crema de vegetales o puré.

En estos casos, sobre todo si no tienes o no dispones de mucho tiempo, una tortilla francesa con tomate se convierte en una opción única. Además, es tremendamente fácil de preparar, y muy rápida.

4. Pan integral con aceite de oliva virgen extra

Una o dos tostadas pequeñas de pan integral, acompañadas por encima con aceite de oliva virgen extra, son un desayuno sencillo, fácil y también nutritivo, a la par que tremendamente saludable.

Eso sí, debemos tener bien en cuenta qué pan vamos a utilizar. No es aconsejable el pan blanco, siendo ideal sustituirlo por pan integral.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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