Desayunos en familia

Desayunos saludables y rápidos para toda la familia

Preparamos algunos desayunos saludables y rápidos que demuestran que se puede luchar contra el tiempo que nos devora sin dejarnos arrastrar por los aburridos desayunos prefabricados. ¡Tomad nota!

El desayuno y la merienda siguen siendo los grandes olvidados de nuestro día a día. Nos comen las prisas y las prioridades infinitas y acabamos entregándonos a la caja de cereales y a las galletas por pura supervivencia. La cuestión es si no es que tardamos lo mismo en abrir un plátano que un paquete de galletas, y por qué se termina haciendo lo segundo con la falsa idea de que es más rápido.

Recogemos aquí algunos desayunos saludables y rápidos que demuestran que se puede luchar contra el tiempo que nos devora sin dejarnos arrastrar por los aburridos desayunos prefabricados.

Cinco desayunos sanos, ricos y rápidos

- Avena con frutas frescas y frutos secos

Tan simple como dejar la noche anterior un bote de cristal con tapa en el que incorporemos la misma cantidad de avena integral que de leche de vaca, o cualquier bebida vegetal. Añadimos frutas a nuestro gusto (mejor si vamos utilizando frutas de temporada). Un ejemplo: fresas y plátano. Completamos con unos frutos secos molidos (combina muy bien con nueces y semillas de sésamo). Por la mañana lo sacamos de la nevera y a disfrutar.

- Pan integral tostado con aceite y almendras

Rápido y rico: tostamos unas rebanadas de pan integral y le añadimos aceite de oliva virgen por encima y unas almendras picadas. Sin más. En la panadería es seguro que encontramos panes en formato hogaza que se pueden cortar allí mismo. Una idea: compra varias de una sola vez y congela en un recipiente o bolsa separando por capas de papel vegetal, así podrás coger cada vez las que necesites.

- Fruta fresca

¿Para qué más? Hay una inmensa cantidad de frutas deliciosas que por sí mismas pueden ser un desayuno ideal. Plátano, manzana, pera, naranja, fresas, frambuesas, arándanos, melón, kiwi… Es difícil que no os guste ninguna. Córtala en platos de forma apetecible. Incluso se puede quedar ya cortada la noche anterior y guardada en la nevera lista para consumir. ¿Queréis tomar algo más? Combina con cualquiera de las otras opciones que te proponemos aquí o inventa uno nuevo. Algunas ideas más: huevos revueltos, pan con hummus, arroz hervido en leche, canela y una rodaja de limón…

- Restos de la comida o la cena del día anterior

Este es un clásico para Juan Revenga, dietista-nutricionista y colaborador habitual de El comidista, que en más de una ocasión ha declarado que en casa muchas veces desayunan lo que quedó de la cena o de la comida del día anterior. ¿Por qué no? Si ha sido una comida o cena saludable, puede ser perfectamente un desayuno saludable.

- Yogur natural con frutos del bosque y nueces

Este es uno de los favoritos para dos de los cuatro miembros de nuestro hogar. Basta con verter en un bol un yogur natural sin edulcorar y añadirle fruta y frutos secos. Queda delicioso acompañado de frambuesas, arándanos y nueces pero las combinaciones son infinitas. Si dispones de cinco minutos prueba a cortar una manzana sin piel en trozos no muy gruesos. Disponlos en un plato, añade canela en polvo al gusto y mete en el micro tres minutos a máxima potencia. Cuando esté lista añádela al yogur con unas avellanas picadas y… ¡Ñam!

Diana Oliver

Diana Oliver

Soy periodista freelance especializada en temas de maternidad(es) e infancia. En 2014 me embarqué en un proyecto personal, Tacatá Comunicación, con el objetivo de hacer de la conciliación una realidad. Descubrí que la conciliación no existe. Tengo dos hijos y mucho sueño. Leo y escribo. Escribo y leo. “El tiempo parece menos huidizo cuando dejas constancia escrita de su transcurso” (Carme Riera).

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