PATROCINADO

Los helados que dieron sabor a tus veranos inolvidables serán también los favoritos de tus hijos

Elaborados con aromas naturales y, cuando la receta lo permite, con fruta, ninguno de los ocho productos que conforman la gama Pirulo excede de las 110 kcal.

El verano es alegría y es vida. Cada día te despiertas con ganas de disfrutar hasta el último resquicio del mismo al mismo tiempo que deseas que jamás se acabe. Pero el verano, a medida que cumplimos años, es también nostalgia por aquello que fue.

Desgraciadamente, no están algunos de los que convirtieron en esenciales esos recuerdos imborrables que te brotan a menudo; en ocasiones, tampoco puedes volver a los mismos lugares donde estos tuvieron lugar; y el dni no miente, la edad no es un cangrejo, no puede caminar hacia atrás por mucho que lo deseemos. Sin embargo, hay un detalle que hace de puente entre veranos que fueron inolvidables con estíos que lo serán en cuanto acaben, un detalle que sigue plenamente vigente y conecta pasado con presente: su sabor.

Sabor a helado mítico. Sabor a Pirulo Fantasmikos. Sabor a Pirulo Mikolápiz. En definitiva, ¡sabor a verano de toda la vida! Esto es posible porque ambos productos siguen formando parte activa de su amplísima selección de helados disponibles en supermercados e hipermercados. Ahora, además de su componente histórico, algo que mejora más si cabe la sensación placentera de llevártelos a la boca, comparten nombre, son primos hermanos.

Esto se debe a que ambos forman parte de la gama de helados infantiles Pirulo, conformada por hasta ocho productos diferentes elaborados todos ellos con aromas naturales y, cuando la receta lo permite, con fruta. No en vano, contienen un máximo de 110 kcal

Pirulo Mikolápiz
Pirulo Mikolápiz

El Pirulo Fantasmikos es un clásico con más de 20 años de vida a sus espaldas. Dos décadas en las que se ha mantenido siempre como uno de los helados favoritos de los más pequeños, que disfrutan con sus sabores elaborados a base de zumos de frutas de limón, piña, naranja o fresa.

Por su parte, el Pirulo Mikolápiz, absolutamente imprescindible en la lista de helados favoritos de las mamás y papás millenials, mantiene su esencia intacta: su cuerpo cilíndrico de vainilla, la punta dura de chocolate recubierta de vainilla y, cómo no, el característico formato “sube baja” que permite a los niños (y los adultos también) comérselo mientras se divierten.

Con aromas naturales y fruta si la receta lo permite

A estos hay que añadir hasta seis modelos de helados infantiles más dentro de la selección infantil de Nestlé, Pirulo. Casi todos ellos, con inconfundibles sabores a fruta. 

Algunos se caracterizan por un sabor principal, como es el caso del Pirulo Sandía -helado de agua sabor a sandía y helado de agua sabor a manzana con pepitas con sabor a chocolate. Otros, por combinaciones refrescantes de distintos aromas naturales: es el caso del Pirulo Mini Tropical -helado de agua sabor a frutas tropicales, el Pirulo Kaktus -helados de agua sabor a frambuesa y arándanos, limón,manzana, sorbete con naranja y fresa-, el Pirulo Frutti -helado de sorbete de manzana, naranja y fresa con pepitas al cacao, y también el Pirulo Happy -helado de agua con zumos de frutas de piña, limón, frambuesa y naranja y puré de fresa-.

Además como novedad este año la gama se amplía con un divertido Pez, Pirulo Ocean Adventure, un helado de sorbete de frutas tropicales y vainilla con chocolate con leche. 

La composición de todos los helados Pirulo, los ocho sin excepción, siguen estrictos criterios nutricionales internos, como demuestran las características anteriormente mencionadas; entre ellas, que no superan las 110 kcal y que están elaborados con aromas naturales y, cuando la receta lo permite, con fruta, lo que les convierte en una alternativa dentro de una dieta variada y equilibrada y un estilo de vida saludable. 

Etiquetado Nutri- Score

Como novedad, este año, en toda la gama de helados Pirulo se ha implantado Nutri- Score, el esquema de etiquetado que puntúa los productos de alimentación y bebidas en base a su perfil nutricional.

Consiste en un logo o gráfico basado en una escala de 5 colores, de verde oscuro a rojo, asociados a cinco letras, de la A a la E. De esa forma, hay cinco variantes del logo Nutri-Score, que reflejan de manera gradual, de mayor (letra A y color verde) a menor (letra E y color rojo), la calidad nutricional global de los alimentos.

Nutri-Score no sustituye al etiquetado nutricional obligatorio del envase sino que trata de facilitar la comprensión de la información nutricional para así favorecer elecciones de compra más saludable. Está respaldado por una amplia evidencia científica y se basa en un algoritmo utilizado para la implementación de distintas políticas nutricionales en varios países en el mundo.

Como ves, no te faltan razones para desear y favorecer que Pirulo sea la gama de helados favorita de tu hijo. Y eso que ni siquiera hemos hecho referencia al argumento definitivo: así tendrás una excusa para hincarles el diente, aunque sea solo “darles un mordisquito”, la táctica universal que padres y madres usamos cuando nos apetece tanto como a los peques aquello que están comiendo.