Cómo gestionarlo

Mi hijo no come nada en el colegio, ¿qué puedo hacer?

No tiene fácil solución a corto plazo y menos aún si la impaciencia toma el control de nuestra forma de gestionar una situación como esta, así que es fundamental mantener la calma y ayudar desde casa a cambiar la inercia.

Foto: iStock
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Si no hay forma de que tu hijo coma en casa, puede que hacerlo en el colegio en un contexto muy distinto puede suponer un incentivo para que paso a paso mejore en este aspecto, pero a diferencia de lo que muchos padres creen, comer en el cole no es una garantía de que el niño vaya a comer mejor. Es más, puede incluso darse el caso -son minoría, eso sí- de que un peque que en casa come decentemente no lo haga bien en el comedor escolar. 

Son tantos los aspectos que influyen en este tipo de cuestiones que se convierten en imprevisibles. Es más, también lo son las soluciones en no pocas ocasiones. De repente, un día el niño hace clic y empieza a comer mejor. Ni el personal educativo que está con él en el comedor sabe por qué y ni siquiera el propio peque tiene una explicación para ello. Pasa y punto. 

Pero para llegar a este punto de evolución positiva, aunque no sea un factor concreto el que lo desencadene, sí hay determinadas cosas que se habrán hecho para favorecer que el niño coma mejor. Algunas tienen que ver con la labor de sus profes en el cole y en el comedor del centro y otras con la manera de afrontar esta situación en casa.

No presiones al niño

Empezando por este último factor, debemos decir que resulta clave que los padres de la criatura no añadan presión al niño por el hecho de no comer bien. Las amenazas y los castigos pueden funcionar a corto plazo alguna vez pero el objetivo no es que coma un día o dos, es que lo haga de forma constante y sostenida, a ser posible con cierto gusto. Por eso hay que gestionarlo desde la empatía y la comprensión, y a partir de dichas bases se puede trabajar en clave positiva a través de una comunicación fluida con el niño. 

Apóyate en el centro

Para ayudar a facilitar un clima en el cole que ayude a que el peque coma es una buena idea transmitir a sus profes sus gustos, tanto culinarios como en lo que respecta a las rutinas. Una estrategia consensuada puede ayudar a que el menor se encuentre poco a poco más a gusto en el comedor escolar y eso puede hacer que empiece a probar bocado. Es posible que coma mejor las cremas que el sólido, determinadas frutas o lácteos, o que tenga predilección por los guisos, por ejemplo. El objetivo a corto plazo no es alcanzar una dieta equilibrada, sino que el niño vaya probando cada vez más cosas, así que puede ayudar el hecho de ponérselo un poquito más fácil.

Por otro lado, es fundamental confiar en el personal docente que está con él en el día a día en el cole. Ellos harán todo lo posible porque coma, disponen de estrategias adquiridas para ello y pondrán en práctica hasta la última de ellas para intentar que el niño dé pasos hacia adelante en lo que respecta a la alimentación en clase. Yendo todos a una, profes y padres, siempre hay más posibilidades de alcanzar los objetivos comunes. 

Refuerza cuando coma bien

Castigar o premiar no es la solución pero sí es interesante reforzar e incentivar al peque cuando en casa sí coma bien. Reforzar su conducta con frases motivadoras y positivas puede sumar a favor de que la inercia cambie también en el cole, a lo cual también puede ayudar mucho que en casa la dieta sea muy variada, de forma que el menor abra su mente poco a poco con respecto a la comida y vaya de esta manera cambiando su predisposición ante la comida en general.

Rubén

Rubén García Díaz

Papá de dos niñas y periodista, la mejor combinación para que broten dudas, curiosidades, consejos efectivos (también otros que no lo son tanto) y experiencias satisfactorias que compartir en este espacio privilegiado para ello.

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