Alimentación saludable

Ideas para hacer el almuerzo más saludable

Lograr un almuerzo más saludable puede ser más simple de lo que parece si partimos de dos ideas: que los niños y niñas no necesitan un almuerzo hipercalórico y que hay almuerzos que no implican disponer de tiempo y que incluso pueden resultar más económicos que la bollería industrial. A continuación os damos algunas ideas para hacer el almuerzo más saludable sin que necesitemos un máster en nutrición humana.

La hora del recreo se aprovecha para tomar algo ligero que sirva de transición a niños y niñas entre el  desayuno y la comida. Ocurre que muchas veces nos quedamos sin ideas. También que nos comen las prisas, las obligaciones. La vida. Lograr un almuerzo más saludable puede ser más simple de lo que parece si partimos de dos ideas: por un lado, que los niños y niñas no necesitan un almuerzo hipercalórico (esta ingesta representa un porcentaje muy pequeño del total del día); por otro, que hay almuerzos que no implican disponer de tiempo y que incluso pueden resultar más económicos que la bollería industrial.

A continuación os damos algunas ideas para hacer el almuerzo más saludable sin que necesitemos un máster en nutrición humana.

Fruta

Incluir fruta cada día, o varios días a la semana, es algo muy sencillo de hacer. Además, no requiere tiempo, ni inversión, ni mucha imaginación. En función de la temporada tenemos a nuestro alcance un montón de frutas, difícil será que no haya alguna que apetezca a nuestras criaturas. Manzana, naranja, fresa, melón, mandarina, plátano, kiwi… Fruta entera o cortada. Servida en táperes o a modo de brocheta. Si hay tiempo e imaginación, bienvenidas sean.

 

Dátiles y frutos secos

Una combinación deliciosa. Sí, hasta al menos los cuatro años no se recomienda ofrecer frutos secos enteros pero no porque se consideren tremendamente alérgenos (como se pensaba hace unos años) sino por peligro de atragantamiento. De acuerdo, para evitar riesgos innecesarios podemos machacarlos con ayuda de un mortero o picadora. Otra idea: si el tiempo nos lo permite, o tenemos la posibilidad de organizarnos con anterioridad, podemos hacer bolitas de dátiles con, por ejemplo, pistachos. Basta con triturar los dátiles junto a los pistachos pelados y hacer pequeñas bolitas con la masa resultante. Dejamos en la nevera la noche anterior para el día siguiente y listo.

Bocadillos vegetales

Hay vida más allá de la mortadela con aceitunas. Incluir pan (mejor integral) y rellenarlo de contenido vegetal ( hummus, aguacate, fresas trituradas, manzana cocida aplastada y mezclada con canela, crema de anacardos, avellanas o cacahuetes, queso fresco con rodajas de pepino) hará que el almuerzo sea más saludable. Hay un montón de combinaciones.

Palitos de pan

Unos palitos de pan sin más también pueden ser un tentempié adecuado. El tiempo que transcurre entre el desayuno y la comida no siempre es demasiado extenso y puede afrontarse con algo tan sencillo. Siempre será más recomendable que cualquier otro producto ultraprocesado. ¿Es poco? Bien, ¿y si lo combinamos con unos palitos de zanahoria?

Cambia la presentación o el cocinado

A veces no hay que cambiar el qué sino el cómo. Una presentación más apetecible u otra forma de cocinado puede romper la dinámica si pensamos que nuestros peques se han “aburrido” de su almuerzo. Por ejemplo, en lugar de la fruta entera se puede plantear cortarla y añadirle canela. Ponerlo bonito también tiene ventajas: cortar el pan con formas geométricas, hacer brochetas apetecibles o sorprender con un táper divertido puede ser una opción para romper con la rutina.

Diana Oliver

Diana Oliver

Soy periodista freelance especializada en temas de maternidad(es) e infancia. En 2014 me embarqué en un proyecto personal, Tacatá Comunicación, con el objetivo de hacer de la conciliación una realidad. Descubrí que la conciliación no existe. Tengo dos hijos y mucho sueño. Leo y escribo. Escribo y leo. “El tiempo parece menos huidizo cuando dejas constancia escrita de su transcurso” (Carme Riera).

Continúa leyendo