¿Es beneficioso?

Kéfir y niños: ¿pueden tomarlo?

¿Has oído hablar del kéfir? Tanto si es así, como si no, se trata de una bebida fermentada que puede aportar distintos beneficios para el organismo y que cada vez es más popular. Descubre en qué se basa y si es bueno que los niños lo consuman.

kéfir
Fuente: iStock

Puede ser que hayas oído hablar de él, y es que, cada vez se está popularizando más. Nos referimos al kéfir. Un producto muy conocido sobre todo en Europa Oriental que se está extendiendo a otras partes del mundo. Veamos qué es, qué beneficios tiene y si es adecuado para el consumo infantil.

Como decimos, la bebida de kéfir es muy popular en la zona oriental de Europa, pero gracias a todos los beneficios que aporta a la salud, en otros lugares también se consume.

Se trata del producto final que se obtiene de la fermentación de una mezcla entre los nódulos de kéfir y lo que queramos mezclar, como agua o leche. Las combinaciones más conocidas son:

  • El kéfir de agua.
  • El kéfir de leche (de vaca, de cabra…). Es el más habitual y el más consumido porque es el que tiene el sabor más agradable.
  • El kéfir con kombucha, llamado kéfir de té.
  • El kéfir con otras mezclas como fruta o variantes.

Beneficios del kéfir

Consumir bebida de kéfir aporta propiedades buenas al organismo de una persona, tales como los siguientes:

  • Ayuda a fortalecer el organismo.
  • Da protección frente a varias alergias.
  • Fortalece los huesos.
  • Es un buen inhibidor para evitar el crecimiento de células cancerígenas.
  • Puede ser consumido por los intolerantes a la lactosa.

¿Cuándo pueden los niños tomarlo?

Sabemos que el mejor alimento para un bebé hasta los seis meses es la leche materna, y es a partir de esa edad el momento en el que se puede empezar a introducir poco a poco más alimentos en la dieta de un niño, es decir, comienza la alimentación complementaria.

Teniendo esto en cuenta, al igual que ocurre con la leche de vaca, la mejor edad para dar a un niño kéfir es una vez ha pasado su primer añito, es decir, una vez cumplidos los 12 meses. Esto es porque su sistema digestivo ya cuenta con la suficiente madurez como para hacer frente a los patógenos que tiene esta bebida.

Consejos para consumirlo

  • Es mejor que no le añadas azúcar porque es un producto azucarado por sí mismo y tomar azúcares en exceso sí que puede ser perjudicial para un niño pequeño porque puede producirle sobrepeso o caries, entre otros problemas.
  • Es importante tener en cuenta el tema del azúcar porque el kéfir tiene una ligera proporción de alcohol, así que para controlar esto lo mejor es no añadir azúcar y hacer fermentaciones más cortas.
  • Es un producto que puedes preparar tú mismo de manera muy fácil, por lo que puede ser la actividad perfecta para hacer los niños. Además, es una buena oportunidad para que aprendan no solo a ayudar en la cocina sin ningún peligro, sino también a conocer qué es la fermentación.
  • Si lo elaboras en casa debes tener especial cuidado con la higiene y asegurarte de no se ha produce ninguna contaminación.
  • Si vas a ofrecer esta bebida a un bebé, como en otro tipo de alimentos, introdúcela poco a poco y comprueba que no le causa ninguna intolerancia.
foto claudia

Claudia Escribano

Periodista y curiosa. Aunque lo último es por naturaleza, para eso no existen títulos universitarios. Me encanta descubrir cosas nuevas y transmitirlas a los demás. Y para eso utilizo las palabras, la fotografía o todo aquello que me permita comunicar. ¡Mi objetivo aquí es haceros llegar muchas de ellas!

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