Dieta Mediterránea

Los españoles perdemos la dieta mediterránea

Que nuestros abuelos comían mejor que nuestros padres y ellos mejor que nosotros, es innegable. Intentemos recuperar las buenas costumbres alimenticias en la generación de nuestros hijos.

Nuestros hábitos alimenticios han cambiado parejos a nuestro estilo de vida. Pero, por desgracia, aunque hemos evolucionado y crecido, nuestra alimentación ha ido a peor.

La investigación llevada a cabo para el estudio Ingesta, perfil y fuentes de energía en la población española: resultados obtenidos del estudio científico ANIBES, publicada en la revista Nutrients, ha demostrado que los españoles nos alejamos de la conocida, sanísima y recomendada, dieta mediterránea. A la par que hemos reducido significativamente el gasto energético diario, nos hemos acercado, cada vez más, a la llamada “comida occidental” en detrimento de los productos frescos y los cereales de nuestra dieta tradicional.

En este estudio se refleja que, en cuestión de ingesta de alimentos y bebidas, los españoles ingerimos menos calorías que hace cincuenta años: 1.800 kcal/diarias actualmente frente a las 2.600 de hace cinco décadas.

Pero eso no significa necesariamente que comamos mejor, más bien todo lo contrario. Ingerimos muchas más proteínas (un 16,8%) de las recomendadas, una cifra por encima del límite recomendado y, por otro lado, consumimos menos fibra (1,4%); aunque, sin embargo, nuestro consumo de azúcares queda por debajo de la media europea recomendada: 17% frente a un 18%.

El informe también alerta de un elevado aumento de la vida sedentaria, por lo que, aunque consumimos menos energía que nuestros abuelos, también quemamos muchas menos calorías.

¿Y qué podemos hacer?

Estamos a tiempo de darle la vuelta y conseguir, en la generación de nuestros hijos, potenciar la vuelta de la dieta mediterránea a nuestras vidas y potenciar el deporte y el ejercicio físico para llevar un modo de vida mucho más activo.

Así que ya sabemos, a ponerse las pilas e inculcar hábitos saludables de vida en nuestros niños, ¡cambiemos el futuro!

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