Sal de dudas

¿Es malo que los niños coman colorantes?

A menudo se les confunde con los edulcorantes pero no lo son, si bien tampoco aportan beneficio nutricional alguno y la recomendación médica es evitar su consumo.

Foto: Pexels
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Los colorantes alimentarios no son azúcaren particular ni edulcorantes en general. Es importante dejarlo claro porque no todo el mundo tiene clara la diferencia, así que no está de más arrancar el camino hasta responder a la pregunta que nos formulamos, si es malo que los tomen los niños, con esta aclaración inicial.

Los colorantes y aromatizantes alimentarios tienen un objetivo común: hacer que los productos a los que se añaden tengan una imagen mucho más atractiva. Hay colorantes artificiales, que son aquellos que se añade durante la fase de procesado, y naturales, que están presentes en determinados alimentos. Entre ellos destacan los obtenidos de animales como la cochinilla y los más utilizados, extraídos de plantas como la remolacha, algunas algas, la cúrcuma o la clorofila, entre otras. Así lo explica el grupo de Vías Respiratorias de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria el documento El pediatra de Atención Primaria y las Alergias a Colorantes.

Los colorantes de ambos tipos, naturales y artificiales, se utilizan de ambos tipos en productos muy comunes en los hogares con niños, pero son los segundos los que suelen estar presentes casi siempre en productos malsanos como las golosinas, las gelatinas, los fiambres, snacks, bollería o cereales procesados. Es verdad que algunos casos concretos, como por ejemplo el colorante E-102 o tartracina, se usa en platos salados como las paellas como alternativa al azafrán, un producto que sí es recomendable pero también es costoso, de ahí que se sustituya por el colorante a menudo.

Sin embargo, no son los colorantes la principal causa por lo que los productos que los contienen no son recomendables para el consumo humano desde el punto de vista nutricional porque estos, en las cantidades aceptadas por las autoridades sanitarias, no suponen un riesgo para la salud. Según la OCU, “El problema viene de la acumulación de aditivos, ya que estas sustancias están presentes en abundantes alimentos, dando lugar al efecto suma” si en la dieta de los niños se incluyen muchos alimentos procesados, que son los que suelen contener colorantes artificiales. 

Posibles contraindicaciones

Dentro de este grupo, el Reglamento 1333/2008 de la UE obliga a identificar seis colorantes distintos en el etiquetado de los productos. Además del E-102 o Tartracina, son los siguientes: E-104 o amarillo de Quinoleína, E-110 o amarillo Anaranjado, E-122 o Carmoisina, E-124 o rojo cochinilla A. y E-129 Rojo allura AC. Junto a ellos, el mencionado reglamento europea obliga a incluir una alerta que diga "Puede tener efectos negativos sobre la actividad y la atención de los niños" porque diversos estudios han alertado sobre el impacto que tienen estos colorantes en dichas cuestiones cuando se supera la dosis aprobada por las autoridades sanitarias. 

A ello hay que sumar las sospechas de que también puedan ocasionar, algunos colorantes, reacciones alérgicas, motivo por el cual este último por el que el protocolo de la AEPap anteriormente mencionado concluye que “Se recomienda evitar los aditivos y colorantes sospechosos en caso de alergia demostrada tras una exposición a ellos, y de forma general limitar su consumo en la población infantil, especialmente en los niños atópicos por el mayor riesgo de reacciones adversas a los mismos”. 

En definitiva, dependiendo de las cantidades no tiene por qué ser malo que los niños ingieran colorantes pero tampoco aportan beneficio alguno. En cambio, en cantidades superiores a las recomendables pueden tener consecuencias negativas en su atención y es posible que tengan relación con algunos cuadros alérgicos. Además, los artificiales suelen utilizarse sobre todo en productos ultraprocesados, por lo que su consumo no suele formar parte de productos incluidos en una dieta saludable. Por todo ello, si podéis evitarlos en casa, mucho mejor.

Rubén

Rubén García Díaz

Papá de dos niñas y periodista, la mejor combinación para que broten dudas, curiosidades, consejos efectivos (también otros que no lo son tanto) y experiencias satisfactorias que compartir en este espacio privilegiado para ello.

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