Padres felices y sano

Pautas sencillas para estar sano sin obsesionarse (el mejor legado para nuestros hijos)

4 minutos

Sin darnos cuenta, nos vemos envueltos como cada septiembre, en la carrera del día a día, acentuada, si cabe, por el inicio del curso: libros, uniformes, extraescolares... Un nuticionista nos da 10 pautas para convertirnos en 'fofisanos', es decir, padres que nos aceptamos y nos cuidamos sin obsesionarse.

También te puede interesar: 7 trucos para que los niños aprendan a comer sano
sanos sin obsesionarse

Además, a esto se añade, el estrés laboral, los agobios económicos por los excesos del verano, los gastos del inicio del curso, el reajuste horario, etc. Y encima, con unos cuantos kilos de más -bien porque ya los teníamos, o bien porque los hemos incorporado durante las vacaciones.

Con la llegada de septiembre vienen también los buenos propósitos: conciliar vida familiar y profesional, gimnasio y deporte. Dedicarle tiempo a la familia, a los amigos y a los niños. Buscar espacios para la cultura, etc.

Entre otro de los buenos própositos ¿está adelgazar? ¿He de ponerme a régimen? La respuesta de Pedro Toranzos, director del Centro de Nutrición y Dietética Prodieta, es rotunda: No al régimen post vacacional, pero sí a ser un ‘fofisano’. Intentaré desarrollarlo.

Hace un par de años se puso de moda el término fofisano para definir a los protagonistas de las revistas del corazón, cuyo aspecto saludable, pero con unos pocos kilitos de más, eran el fiel reflejo de la felicidad y de una vida tranquila y sosegada. Padres y madres en la playa, jugando con sus hijos o paseando con su pareja, realizando sus rutinas diarias, pero siempre transmitiendo esa sensación de  felicidad y seguridad, de quien se acepta a sí mismo y se cuida sin obsesionarse no buscando tener el mejor cuerpo de todo el universo.

10 pautas sencillas para estar sano sin obsesionarse

Hacer el propósito, y llevarlo a término, de un "reajuste" alimentario ahora para reducir los excesos del resto del año. Y repetirlo, al menos, dos veces más al año.

Tratar de volver a la rutina de una alimentación sana y equilibrada, y no a una "pesada carga más de una dieta agresiva", salvo casos extremos.

Ver este reajuste tras las vacaciones y los próximos que se realizarán a lo largo del curso como aliados. Porque nos ayudan a adquirir  hábitos positivos y nos ayudan a cuidar nuestra alimentación durante todo el año sin necesidad de estar pendientes de la dichosa báscula.

Perdonarnos a nosotros mismos y querernos un poquito más al habernos convertido en ‘fofisanos’. En este proceso, reconocer que hemos disfrutado, en exceso, de la gastronomía, pero no atormentarse.

Volver a una  dieta más saludable y cuidada.

Incorporar en nuestras rutinas el ejercicio diario, aunque sea salir a dar un paseo de treinta minutos, que si es con nuestra pareja, mucho mejor.

Ver con visión saludable la carta del menú y no con afán de probar todas las maravillas culinarias que puedan disparar la báscula.

8º Volver a los básicos: menos cantidad, más verdura, más cocción y plancha, cinco comidas diarias, beber más agua. Pero siempre con la filosofía alegre de que con tranquilidad y poco a poco, volveremos a nuestro peso ideal.

Si tenemos salidas de nuestro plan de comidas, volver a los  hábitos saludables y no torturarnos por haberlo hecho.

10º Pedir ayuda. Sí. Pedir ayuda a nuestra pareja, a los compañeros de trabajo, en el supermercado. Ayuda para realizar un menú diario más sano. Ayuda para que nos guiñen un ojo que nos haga cambiar las patatas fritas por un poco de tomate natural. Ayuda para que nos inviten a dar ese paseo o jugar un partido de pádel. Ayuda a tu médico o nutricionista, para que te asesore y te acompañe durante estas semanas. De hecho, cada vez hay mas especialistas, entre ellos nosotros Pedro Toranzos es director del Centro de Nutrición y Dietética Prodieta, que asesoran a suss pacientes vía whatsapp o teléfono.

Si no sabes por dónde empezar, puedes releer artículos de dieta mediterránea, recuperar un antiguo régimen, consultar a algún amigo -con formación y que entienda que la filosofía es estar sano y sentirse bien y no las dietas milagro- o acudir a tu médico o nutricionista. Con este planteamiento, la rutina será mucho mas fácil, sin agobios y sin estrés -al menos por adelgazar- y más en la línea de ser ‘fofisanos’ (tener un ligero sobrepeso no superior al 5%-7% de nuestro IMC).

Pedro Toranzos es director del Centro de Nutrición y Dietética Prodieta

 

 

Etiquetas: dieta, dieta mediterránea, dieta sana, familia, hábitos saludables

Continúa leyendo...

CONTENIDOS SIMILARES

COMENTARIOS