Cómo aminorar el consumo en exceso

Pequeños gestos para reducir el consumo de azúcar en niños

Fijarse en el nivel de azúcar que consumen los niños es algo primordial. Mira aquí algunos consejos para reducir el consumo excesivo de su dieta.

El nivel de azúcar en la dieta de los niños muchas veces es excesivo, con los riesgos que eso implica. Por eso es trabajo de padres asegurarse de que sus hijos hacen un consumo adecuado. Veamos algunos gestos que se pueden tener en cuenta para reducir el azúcar no necesario de su alimentación.

Tener un exceso de azúcar en la dieta puede ser muy perjudicial y, de hecho, está relacionado con un gran número de problemas de salud, como diabetes, sobrepeso, caries y enfermedades cardiovasculares, entre otras afecciones.

Ingerir un nivel por encima de lo que se considera recomendado puede provocar también efectos como cansancio y mal humor, necesidad de comer de más, posible inflamación, e incluso, dolores de cabeza.

Uno de los grandes problemas es que empezamos a cometer este fallo desde que somos pequeños, por eso es esencial que los padres se detengan en este sentido y analicen cómo es la dieta de sus hijos para tomar medidas si fuera necesario mejorar en algunos aspectos.

Lo importante es que, si apreciamos que hay un exceso de azúcares, lo ideal sería reducir gradualmente poquito a poco para que los peques no sientan demasiado un cambio de dulzor en sus comidas que no se esperen. Y es que, el sabor dulce del azúcar puede resultar adictivo.

Algunas ideas para reducir el consumo de azúcar

Toma nota de algunos consejos para disminuir el consumo de azúcares:

  • Apuesta por la fruta en el postre. Elegir fruta después de los primeros platos, es la mejor idea para los más pequeños. Será mucho más nutritivo que optar por postres industriales, que es mejor consumir de manera más puntual.
  • Sustituye las bebidas azucaradas y gaseosas. No quiere decir que no se puedan tomar, pero el consumo siempre debe ser moderado. Las bebidas con azúcares añadidos deben consumirse ocasionalmente y sin nunca sustituir al agua. Si los niños están acostumbrados a tomar estas bebidas a diario prueba a ir reduciendo su consumo poco a poco para que su paladar se vaya acostumbrando.
  • Reduce el consumo de bollería industrial y dulces. Tanto en las meriendas como en los desayunos es mejor eliminar los dulces industriales. Apuesta por bocadillos, frutas, frutos secos, fruta deshidratada, palitos de zanahoria, palomitas de maíz, yogur natural…
  • Lee las etiquetas de los alimentos. Analiza bien la composición de los alimentos que ofreces a tus hijos. Un niño no debería consumir más de 15 gramos diarios de azúcares añadidos. Por eso es muy importante revisar los componentes. No olvides aquellos alimentos que a priori no consideramos dulces, pero que sí contienen azúcar, como el kétchup y otras salsas preparadas.
  • Prueba a hacer meriendas y postres sanos en familia. Hacer postres saludables en familia, además de ser entretenido para los peques, les hará tener un interés mayor por consumir aquello que han preparado. Revisa el azúcar que pones en algunas recetas.
  • Evita pasar por la zona de dulces en los supermercados. Puede parecer una tontería, pero si no es necesario, podemos evitar pasar por el área de dulces, chocolates y chucherías de los supermercados. Es una buena manera de que a los peques se les antojen ciertos alimentos que suelen tener un alto contenido en azúcar.

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