Aceite de palma

¿Por qué es tan malo el aceite de palma?

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El aceite de palma ha vuelto a salir a la palestra a través de las redes sociales. Cada vez que esto ocurre cunde el pánico pero ¿qué es exactamente el aceite de palma? ¿Por qué es tan malo para la salud? ¿Podemos hacer algo para evitarlo?

aceite de palma

Lidia Folgar es nutricionista pediátrica, especializada en Baby-led Weaning y acaba de publicar el libro Aprender a comer solo, la guía sobre la alimentación autorregulada con recetas y consejos para incorporarle los alimentos de manera natural. Esta graduada en nutrición humana y dietética con máster en nutrición pediátrica, y con más de 10 años de experiencia en consulta, rechaza el uso de dietas milagro, de métodos pseudocientíficos y el uso de productos o suplementos por norma usando alimentos que se puedan encontrar en el supermercado. 

Hablamos con ella sobre el aceite de palma y el porqué es tan nocivo para nuestra alimentación y la de los pequeños de la casa.

¿Qué es el aceite de palma?

El aceite de palma es la grasa que se extrae de la palma africana de aceite o palma aceitera, Elaeis guineensis, una especie del género Elaeis.

¿Por qué es tan malo?

Es malo entre tantas otras cosas porque el ácido palmítico empeora la salud cardiovascular, aumentando el colesterol LDL conocido popularmente como "colesterol malo", unido al impacto medioambiental y social de su modelo de explotación. También se ha relacionado con otras alteraciones metabólicas como la diabetes.

Además es perjudicial por unos compuestos denominados considerados carcinogénicos llamados ésteres glicidílicos de ácidos grasos, que se forman por el procesamiento que se le hace al aceite de palma al someterlo a temperaturas de más de 200º.

Recientemente unos investigadores también descubrieron que el ácido palmítico presente en el aceite de palma producía metástasis en ratones que habían sido inoculadas con células tumorales humanas. Pero no se ha comprobado en humanos ni en ratas sanas.

 

¿Es realmente tan nocivo para la salud como lo estamos oyendo en los medios últimamente?

Es nocivo como tantas muchas otras cosas que podemos encontrar en alimentos altamente procesados que es, precisamente, en donde se encuentra este aceite. El aceite de palma solo es un ingrediente malo más, hay muchos otros, como las grasas hidrogenadas, el azúcar… Ahora ha llamado la atención el aceite de palma, que se usa desde hace muchísimos años, porque actualmente es obligatorio poner en las etiquetas la procedencia de la grasa empleada, que hasta hace poco no era obligatorio y ponían simplemente “grasa vegetal” sin especificar cuál era.

¿Tiene mayor impacto en la salud de los niños que en la de los adultos?

Hay que tener en cuenta que si los riesgos ya se empiezan a gestar en la niñez, es probable que las enfermedades aparezcan a edades más tempranas, en comparación a si estos mismos riesgos empiezan a gestarse en la edad adulta.

¿Qué consideraríamos un consumo abusivo?

No hay unas cantidades recomendadas, ni máximas. El mayor problema es en el tipo de productos de los que forman parte, que son perjudiciales en su conjunto.

La mayoría de los productos que llevan aceite de palma suelen llevar también un porcentaje de azúcares y sal excesivos, por poner un ejemplo, por lo que independientemente del hecho de que lleven aceite de palma, o no, ya no son alimentos aptos para un consumo diario, sino en todo caso, ocasional (y no obligatorio, por supuesto).

¿Por qué se utiliza tanto en la industria alimentaria europea?

Se utiliza tanto porque es infinítamente más barato que una grasa de buena calidad, como es por ejemplo, el aceite de oliva.

¿Cómo podemos identificar el aceite de palma en los envasados?

Debido a que muchas veces no aparece como aceite de palma especificado en la etiqueta, puede aparecer también con nombres como manteca de palma, palmiste, estearina de palma, palmoleina u oleina de palma o como Elaeis guineensis.

¿Es, llegado este punto, imposible evitar su consumo en la alimentación?

¡En absoluto es imposible! La norma básica en alimentación saludable es: “Come más alimentos y menos productos”. Los alimentos no procesados industrialmente no pueden contener nunca aceite de palma, ni azúcares añadidos ni nada: unas nueces, un aguacate, una caballa, unos pimientos, una patata o una naranja nunca van a llevar aceite de palma. Y ahí está la clave (y no solo por el aceite de palma) hay que volver a comer alimentos reales, y dejar de incluir productos altamente procesados en nuestro día a día.

¿Cómo podemos evitar la exposición de nuestros hijos a estos productos?

Dándoles alimentos de verdad, como hacían nuestros abuelos, y no productos (ni galletas, ni nutella, ni bollería, ni leches de crecimiento, ni leches de fórmula salvo excepciones en las que no se pueda dar leche materna, ni precocinados, congelados o no…).

Hay que usar alimentos en su estado original, de los que podrías encontrar en el mercado. Y aprender a leer las etiquetas de lo que compramos, la industria alimentaria se lucra con la ignorancia del consumidor y solo estando bien formados e informados, tomaremos decisiones verdaderamente libres.

Etiquetas: alimentación del bebé, familia, leche de crecimiento

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