Estrategia de alimentación

Por qué no deberías poner mucha comida en el plato de tus hijos

Es una de las estrategias en las que más insisten los especialistas por su efectividad para construir una relación sana con la comida en los peques.

Estrategias para que los niños tengan una mejor relación con la comida, para que se sientan mejor alrededor de la mesa y, en consecuencia, tienen mejor predisposición para probar más alimentos y platos, hay muchas.

Una de las más efectivas es ajustar bien las cantidades de lo que ponemos en su plato. A veces, como padres, nuestra primera intención, sobre todo si no comen bien, es ponerles mucha cantidad para que coman más, pero el efecto suele ser justo lo contrario. “Este error es frecuente, les ponemos DEMASIADA comida en el plato, la mayoría de las veces no nos parece mucha pero SÍ lo es para ellos”, afirma la pediatra Mar López Sureda.

Los especialistas en nutrición y salud como la doctora López Sureda recomiendan una estrategia opuesta: no poner mucha cantidad en el plato de los peques. En caso de que se acaben y quieren más, siempre se les puede proponer si desean repetir una ración pequeña más. En cambio, si les ponemos mucho y no comen bien, se les hará cuesta arriba porque verán que sus “esfuerzos” no tienen recompensa ya que nunca se ve el fondo del plato. 

Tampoco es recomendable llenar su plato si comen mucho porque de lo contrario corremos el riesgo de que no se sacien, coman más rápido y su sensación de insatisfacción y hambre no desaparezca. A los peques con tendencia a comer mucho, la comida les puede generar ansiedad, y por ello es bueno controlar las cantidades que les ofrecemos. 

Añade a medida que comen

Por todo lo descrito, la estrategia recomendada es poner poca comida e ir añadiendo más a medida que comen. Esto es especialmente importante en el caso de los bebés y niños muy pequeños, que suelen tener menos paciencia y encima comen más despacio. 

En este caso, cuando una especialista como la doctora López Sureda habla de poner “pocos alimentos”, es que realmente son muy pocos. Y es importante recalcarlo porque el concepto “pocos” puede ser interpretado de forma muy diferente por cada persona “Poniendo pocos alimentos (por ejemplo, sólo 1 trozo de cada alimento que vayamos a comer) es más probable que se sientan menos presionados y coman”, dice la pediatra, que aconseja actuar así en relación a la comida desde el primer día de la alimentación complementaria en la que empecéis a darle alimentos enteros (en trozos) a vuestros hijos e hijas. 

“Aquí se cumple que menos es más. A veces con un cambio sencillo como este notamos una mejoría importante”, concluye la doctora especializada en la salud de la infancia. 

No debemos obligar a los niños a comer

El otro consejo en el que más insisten los especialistas por la cantidad de familias que lo siguen haciendo al revés es el de no obligar a comer a los niños. 

Son muchos los expertos en nutrición y en trastornos relacionados con la conducta alimentaria que advierten de las potenciales consecuencias negativas que esto puede tener en los niños y niñas a medida que crezcan. Obligarlos a comer es una decisión que no ayuda en nada a construir una relación saludable y positiva con la comida, ya que si se obliga a ello se altera su función natural. El niño o niña en cuestión jamás disfrutará de la experiencia y con el tiempo incluso puede sentir aversión al acto de comer.

No son excepcionales los casos de obesidad o de otros problemas de salud en relación a la alimentación en personas que en su niñez se tiraban horas en la mesa hasta que se terminaban la comida que les ponían en el plato. Esto es un error en el insisten mucho los especialistas en nutrición: no debemos obligar a los niños a comer. Ni tampoco chantajearlos para que se acaben la comida. Es difícil de entender y asimilar, pero es lo correcto. Hay que ofrecer siempre todo tipo de alimentos saludables, pero no llevar al límite la situación.

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