Alimentación

Trucos para que los niños coman verduras y legumbres

Para fomentar un estilo de vida saludable, es importante familiarizar a los niños desde pequeños con todo tipo de alimentos beneficiosos para la salud. Sabemos lo que les cuesta a los más pequeños comer verduras y legumbres, pero con estos pequeños trucos seguro que conseguiréis que se lo coman todo.

niña jugando verduras
Fuente: Depositphoto

Ahora que los niños comen en casa todos los días, a veces resulta complicado elaborar un menú que guste a toda la familia y, sobre todo, a los más pequeños. Dos de sus comidas favoritas son la pasta y helado, pero como no es posible alimentarse solo de ello, vamos a redescubrir la comida saludable para que un revuelto de verduras luzca tan apetecible para ellos como una tarta de cumpleaños.

Ya sabemos lo importante que es que la comida entre por los ojos a los niños, para conseguirlo, Sandra Vaquera, nutricionista de Mediterranean Luxury, nos ofrece una serie de consejos para que se lo coman todo sin problema, haciendo especial hincapié en las verduras y las legumbres.

Para fomentar un estilo de vida saludable, lo primero es familiarizar a los niños desde pequeños con todo tipo de alimentos naturales y saludables, con la dieta mediterránea como punto de referencia. Si creamos hábitos desde la infancia, hay más posibilidades de que en la vida adulta adquiera los comportamientos que ha visto en su entorno. Para conseguir que adquieran esos hábitos, es primordial que la educación nutricional se haga de una manera lúdica para que no identifiquen la comida con un momento terrible del día. Toma nota de estas ideas y verás qué fácil es.

Ideas de comidas

1. Escalivada de verduras: un plato repleto de nutrientes y vitaminas esenciales para el desarrollo de los más pequeños. Si se lo servimos en un plato "divertido", su percepción cambiará. Piénsalo, no es lo mismo ver una ración de verduras en un plato blanco que en uno lleno de color y simpatía.

2. Alcachofas: no suele ser una verdura que los niños elijan, pero ¿cómo podemos crear un plato divertido y apetecible a base de alcachofas? Pues, por ejemplo, podemos jugar con este plato añadiendo encima un huevo frito o escalfado (cómo más les guste). Otra idea es rallarle un poquito de queso o añadirle unos taquitos de jamón cocido o pavo.

También puedes cambiarle la textura a cualquier verdura (espinacas, acelgas, coliflor…) a través de un sencillo paso: pasarlas por la batidora. Seguro que pondrán menos pegas. Para darles un toque más cercano, decora el puré con una carita, dibuja los ojos y la boca con un hilo de nata y la nariz con trocitos de zanahoria.

3. Cocido montañés: la legumbre no puede faltar en la alimentación de los más pequeños. Su alto contenido en hierro y proteínas es necesario para su desarrollo y para fortalecer su sistema inmunológico.

¿Un truco que no debemos olvidar? Dar ejemplo. Si acostumbramos a los niños a ver de manera habitual el consumo de legumbres, frutas y verduras en casa, ellos mismos se familiarizarán con las legumbres, las frutas y las verduras. Esto ocurre porque basan su aprendizaje en los hábitos que ven en casa a través de sus padres. Cuando hay legumbres todos comemos legumbres: este lema lo debemos llevar a la práctica y todo fluirá mejor.

Ideas para todos los platos

Además de ser creativos a la hora de preparar y cocinar los platos, existen otra serie de tips relacionados con su presentación que pueden venir de perlas para que el peque de la casa se lo coma sin pensar en que es verdura o legumbre:

1. Mezcla con un poco de pan: el pan suele gustar mucho a los niños, por lo tanto vamos a acompañar los platos que más difíciles se les hagan de comer con un poco de pan y así "engañar" los sabores, hasta que su paladar se haga, poco a poco, a los nuevos sabores. También puedes añadir unos picatostes, sobre todo, si les gusta el toque crujiente.

2. Salsas: sin duda, son un acierto con los más pequeños. Si no hay manera de que coman ninguna verdura, tendremos que gastar "los últimos cartuchos". Combina los platos que no quieren comer con su salsa preferida (aunque te parezca una mezcla rara, seguro que a ellos les gusta). Por ejemplo, con  kétchup si es la única manera de que las coman. Otra opción: espolvoréalas con queso rallado, de sabor más o menos fuerte, según su gusto.

3. Dale forma a las verduras: córtalas con formas que creen más interés en los niños y les darás un toque diferente. Una idea muy acertada es crear una pizza con ellas. Cocínala con los niños y compartirás, además, un rato divertido. Añade láminas de champiñones, alcachofa, brécol, cebolla… O las verduras que más les cueste comer. Camúflalas con daditos o láminas de queso mozzarella, salsa de tomate y espolvoréalas con orégano. Habrás convertido la verdura en un plato mucho más apetecible.

4. Monta brochetas con las verduras: otra buena idea para cocinar en familia. Algo tan sencillo como comprar unas brochetas de madera puede crear el ambiente perfecto para que el niño simpatice con este alimento. Déjale que monte las brochetas con las verduras que tengas a mano. Ellos son muy creativos y les gusta realizar actividades nuevas.

Ya verás qué divertido le resulta a los niños comer algo que han cocinado ellos mismos. La cocina es un mundo por descubrir y las verduras dan mucho juego, ¡deja volar a la imaginación!

Foto Carla

Carla SMG

Soy periodista y algún día también seré escritora. Me gusta jugar con las palabras para crear mundos y derribar muros, para contar historias, informar, concienciar, emocionar e inspirar. Vivo de atardeceres líquidos, escapadas al monte y recuerdos en hojas de papel.

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