Recetas para preparar con niños

Focaccia con tomate y aceitunas, la merienda perfecta para esta primavera

La focaccia es un típico pan italiano que se caracteriza por su forma aplanada, similar a la de la pizza, pero con un mayor grosor.

Ingredientes:

  •         350 gramos de harina de trigo de fuerza
  •         200 mililitros de agua tibia
  •         2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  •         ½ cucharada de sal
  •         ½ cucharada de azúcar
  •         20 gramos de levadura fresca Levital
  •         40 gramos de aceitunas negras deshuesadas
  •         Tomates cherry
  •         4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  •         1 cucharada de romero fresco
  •         Sal gruesa (para la superficie durante la cocción)

Categoría

Con niños

Ingrediente Principal

Harina

Paso a Paso:

  1. Lo primero que haremos será disolver la levadura fresca en un vaso de agua tibia. Por otro lado, en un recipiente amplio añadimos la harina de fuerza y el azúcar. Con las manos, hacemos un agujero en el centro de la harina en el que vamos a añadir la disolución de la levadura y, poco a poco, vamos incorporando el agua. Conforme vamos añadiendo el agua vamos mezclando poco a poco, empujando la harina hacia el centro.
  2. Cuando hayamos echado toda el agua, añadimos el aceite y la sal. Con todos los ingredientes en el recipiente, mezclamos por completo hasta obtener una masa compacta. Después, espolvoreamos algo de harina sobre una superficie amplia y continuamos trabajando la masa fuera. Realizaremos un amasado similar al que realizamos para la masa del pan. Estiramos con fuerza la masa sobre la superficie, plegamos sobre sí misma, cogemos de un lateral y volvemos a repetir el proceso hasta que tengamos una masa homogénea y elástica que no deje de pegarse a la encimera y a nuestras manos.
  3. Con nuestra masa perfectamente amasada, hacemos una bola con ella y la colocamos de nuevo en el bol para dejarla reposar, tapada con un paño, hasta que doble su volumen.
  4. Una vez haya transcurrido el tiempo de reposo, engrasamos la bandeja del horno ligeramente con un poco de aceite. Con nuestras manos, extendemos la masa sobre la bandeja de manera que quede repartida de la manera más uniforme posible. Su grosor no debe de exceder los 2 centímetros.
  5. Con la masa bien extendida, le hacemos agujeros con los dedos por toda la superficie para después esparcir sal gruesa por toda la masa. Cortamos las aceitunas y los tomates por la mitad y repartimos por la masa. Rociamos con aceite y añadimos el romero. A continuación, dejamos reposar nuevamente hasta que la masa vuelva a aumentar su volumen el doble del inicial.
  6. Una vez tengamos nuestra masa lista y horneamos durante 12 minutos a 220ºC hasta que comience a dorarse su parte superior.
  7. Después, sacamos del horno y dejamos enfriar durante varios minutos antes de consumir. Como ya os hemos contado, lo bueno de esta receta es que podemos disfrutarla tanto templada como fría, por lo que podremos consumirla hasta un par de días después de su elaboración.

Una receta para cocinar en familia

La focaccia es un típico pan italiano que se caracteriza por su forma aplanada, similar a la de la pizza, pero con un mayor grosor. Los expertos afirman que el secreto de una buena focaccia suele residir en el aceite que se emplea para su elaboración así como los tiempos de reposo y cocción.

No hay una única versión sobre el origen de la focaccia aunque la mayoría coinciden en ubicarla en un lugar concreto de Italia, concretamente en la región de Liguria cuya capital es la ciudad de Génova. Esta zona es muy rica en olivos, lo que explica que el aceite sea uno de los ingredientes principales de esta receta.

Como mencionábamos anteriormente, la masa de la focaccia es muy similar a la de la pizza con la diferencia de su grosor y de que no se añade salsa de tomate antes de hornearla. Fuera del país italiano, es frecuente que se emplee la focaccia para hacer sándwiches. En este caso, os proponemos acompañar la masa con tomates cherrys y aceitunas, además de aceite, romero y sal gruesa pero existen una multitud de posibilidades en cuanto a su acompañamiento.

Además, lo bueno de la focaccia es que no es necesaria comerla recién hecha por lo que podemos prepararla si tenemos previsto un picnic o incluso para llevarla a la playa o la piscina.

Receta elaborada por los cocineros expertos de Levital.

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