Salud

Cefalea en racimos: qué es y cómo se trata

La enfermedad, que en España afecta a cerca de 50.000 personas, puede debutar en la infancia y en la adolescencia.

La cefalea en racimos, el segundo tipo de cefalea primaria más frecuente tras la migraña, afecta a unas 47.000 personas en España, de las que aproximadamente la mitad no recibe el tratamiento preventivo adecuado y la otra mitad tarda de media cinco años en obtener un diagnóstico correcto.

Hoy, Día Internacional de la Cefalea en Racimos, la Sociedad Española de Neurología (SEN) recuerda que el 20% de los afectados la padecen en su forma crónica, y de ese 20% el 10% es refractario a los fármacos.

De hecho, la SEN subraya que esta enfermedad se ha llegado a denominar la cefalea suicida por el dolor tan intenso que experimentan quienes la padecen. En concreto, los afectados por cefaleas en racimo presentan dolor de cabeza de gran intensidad, de inicio rápido, unilateral y generalmente alrededor del ojo o la sien.

Además, sus crisis suelen acompañarse de síntomas en la región ocular, generalmente lagrimeo, caída del parpado, enrojecimiento… y/o nasal, principalmente congestión o secreción. Otra de las características de este tipo de cefalea es que el dolor puede aparecer varias veces al día y casi siempre a la misma hora, explica la doctora Sonia Santos Lasaosa, coordinadora del Grupo de Estudio de Cefaleas de la SEN.

La cefalea en racimos es una enfermedad muy dinámica, en la que los pacientes alternan periodos sintomáticos y asintomáticos. Es decir, se pasa de no tener dolor de cabeza a tener episodios diarios o casi diarios durante semanas o meses. Cuando los ataques de dolor de cabeza aparecen de forma ininterrumpida durante más de un año sin remisión o con remisiones menores a un mes, estamos hablando de una enfermedad crónica.

Por otra parte, aunque se ha descrito el debut de la enfermedad en la infancia, en la adolescencia o en la tercera edad, la cefalea en racimos suele iniciarse en pacientes que rondan los 30 años de edad. Además, es más frecuente en varones: Se diagnostica cefalea en racimos a 2 ó 3 hombres por cada mujer, y las diferencias son mayores cuando se trata de formas crónicas, ya que afectan con aún mayor preponderancia al género masculino.

“Pero a pesar de que los síntomas de esta enfermedad permiten diferenciarla de otros tipos de dolor de cabeza, algo que caracteriza a la cefalea en racimos es que existe un importante retraso en el diagnóstico de estos pacientes”, destaca la doctora Sonia Santos.
 
Según datos del último estudio publicado en España al respecto, el tiempo medio que transcurre desde el inicio de los primeros síntomas hasta el diagnóstico de cefalea en racimos es de 4,9 años. Además, solo un 15% de los pacientes son diagnosticados en su primera visita al médico y un 57% recibe diagnósticos equivocados. “Aunque en muchas ocasiones el retraso en el diagnóstico se debe a que los pacientes no consultan, sobre todo debido al carácter episódico de esta enfermedad y al hecho de que las primeras crisis sean de corta duración.
 
Pero según este mismo estudio, la media de médicos visitados antes del diagnóstico es de casi 5 por paciente. Está claro, por lo tanto, que se deben hacer esfuerzos para que tanto los pacientes como los profesionales sanitarios conozcan esta enfermedad y sepan reconocerla”.
 
Un diagnóstico tardío e incorrecto lleva implícito, además, el retraso en el acceso al tratamiento adecuado.Aunque existen diferentes tratamientos farmacológicos sintomáticos y preventivos de eficacia demostrada, se estima que un 50% de los pacientes con cefalea en racimos no recibe el tratamiento preventivo adecuado y que más de un 30% de los pacientes no han tenido acceso al oxígeno como tratamiento de sus crisis.
foto gema

Gema Boiza

Madrileña de corazón, mamá de un bebé hispano-francés y periodista. Soy curiosa, amante de los viajes, de mi familia y de mis amigos. Me gusta descubrir personas, lugares y emociones, y contar a través de mi profesión todos esos descubrimientos. Desde Ser Padres espero poder contaros muchos de ellos!

CONTINÚA LEYENDO