Seguridad al volante

¡Cuidado con los efectos de la alergia mientras conduces!

El temido estornudo asoma y esos segundos al volante pueden significar un despiste. ¿Merece la pena conducir con la alergia en su apogeo? Estos son algunos consejos para evitar quedarte en casa y que la alergia al conducir no haga estragos.

Joven en el coche con alergia
Foto: depositphotos

"La primavera la sangre altera". Así es el dicho popular por excelencia para los adolescentes y para quienes padecen alergia. El temido momento de depender de un paquete de pañuelos se acerca al aumentar las temperaturas, la polución y la floración de algunas plantas que hacen especial efecto en algunas personas. El cambio climático ha provocado un notable incremento de los afectados por la alergia primaveral, lo que sumado a la contaminación de las ciudades supone para muchos conductores un impedimento a la hora de conducir. Y toda precaución es poca a la hora de ponerse a los mandos de un vehículo, ya que necesitamos una concentración máxima hacia la carretera.

Medicamentos para la alergia
Foto: depositphotos

En primer lugar, la Dirección General de Tráfico (DGT) aconseja acudir al médico especialista antes de tomar antihistamínicos sin conocimiento o, si los tomamos, que tengamos información de posibles efectos adversos. Entre los principales efectos adversos de este tipo de medicación se encuentran el picor de ojos y de nariz, los ojos llorosos y enrojecidos por la irritación, somnolencia y estornudos. Molestias que, sin duda, afectan a la conducción. Un estudio de la Confederación Nacional de Autoescuelas alerta de que el riesgo de sufrir un accidente de tráfico aumenta en un 30% con conductores alérgicos, si le sumamos los efectos de somnolencia que producen los antihistamínicos. "La somnolencia que producen estos medicamentos puede provocar que el conductor se quede dormido durante unos microsegundos sin darse cuenta. Además, la visión se vuelve borrosa y por tanto se altera la capacidad de percibir el entorno. También nuestro comportamiento se vuelve hostil por la sensación de inquietud que provoca el sueño", recoge el informe.

La DGT también pone sobre aviso; y es que estornudar durante cinco segundos seguidos mientras se conduce a 90 kilómetros por hora implica dejar de prestar atención a la carretera durante más de 125 metros. Asimismo, una crisis de estornudos va asociada generalmente a lagrimeo de ojos, por lo que, en caso de circular a 100 km/h, la distancia recorrida sin mirar a la carretera puede alcanzar los 140 metros. Si el tiempo estornudando se mantiene durante diez segundos, la distancia se duplica.

Qué gestos evitan los síntomas de la alergia

Conducir con alergia no tiene por qué ser un ejercicio incompatible, y así lo apuntan desde la marca de coches Toyota y nos dan todas las claves:

-Ventanillas: si sabes que puedes tener alguno de los síntomas típicos de la alergia al conducir, no las bajes a no ser que sea necesario. Puedes refrescarte en caso de tener calor con un correcto ajuste del aire acondicionado. Procura que las salidas de aire no den sobre la cara para evitar que los ojos se pongan enrojecidos y llorosos.

-No te automediques: coger lo primero que tengamos en el botiquín o en casa no es una opción muy responsable. Tomar cualquier medicina sin receta, y peor aun, sin leer el prospecto, puede ser el causante de un síntoma inesperado y ajeno a la alergia.

-Gafas de sol: puede parecer una obviedad, pero en caso de días despejados y sol intenso, te harán de protector entre los ojos y el ambiente. Reducirán los picores y las lágrimas provocados por los síntomas de la alergia.

-Prohibido alcohol: si bebes no conduzcas. La medicación (antibióticos y antihistamínicos) no se lleva nada bien con el alcohol. En caso de coger el volante, pueden provocar resultados incorrectos en un control de alcoholemia, además de ser un acto muy imprudente para otros conductores.

-Filtro antipolen: los filtros HEPA son especiales para personas con alergia, se colocan en el coche para prevenir y reducir los síntomas provocados por la misma. Mantén los filtros de tu coche con buena salud para prevenir que entren partículas de polen y similares.

El filtro de tu coche, la mejor protección contra las alergias

Filtro de aire del coche
Foto: depositphotos

Cabe señalar que un elemento primordial para aislarnos de las alergias es el filtro de polen o filtro del habitáculo. Desde Toyota explican que estos filtros retienen cualquier partícula de más de una micra (la milésima parte de un milímetro) y evitan que entren en el habitáculo todos los tipos de polen y esporas pero también partículas en suspensión: polvo, ácaros y hollín. Lo más recomendable es sustituir el filtro una vez al año, pero si tu coche pasa mucho tiempo en la calle, vives en una ciudad con altos índices de contaminación, en una zona próxima al campo o con mucho polvo, debes cambiarlo con más frecuencia.

Y, ¿cómo saber cuando hay que cambiar el filtro del habitáculo o filtro de polen? Los profesionales del fabricante japonés indican que es fácil detectar cuando necesitamos cambiar el filtro. Si los cristales de tu coche se empañan con facilidad, no entra aire en el habitáculo aunque fuerces el sistema de climatización y cuando lo pones en marcha o conectas el aire acondicionado huele mal, es que algo no va bien. Lo más probable es que el filtro esté obstruido por lo que no se produce una adecuada renovación del aire del interior de tu coche.

Recomendaciones

Por último, desde Fundación Mapfre recomiendan a los conductores alérgicos que:

-Viaje con las ventanillas del coche cerradas.
-Si utiliza el aire acondicionado, lleve un filtro especial para pólenes.
-Cuando le receten antihistamínicos advierta a su médico que es conductor.
-Limpie el coche con frecuencia, use una aspiradora potente para eliminar ácaros de moquetas y tapicerías y productos líquidos para ventanas, salpicadero, etc. especialmente si ha transportado animales en el mismo.
-Evite realizar los viajes durante el atardecer o el amanecer, ya que hay más concentración de polen.
-Procure no dejar el automóvil en zonas húmedas.
-Es mejor comenzar el tratamiento dos o tres días antes de iniciar un viaje pues los efectos sedativos disminuyen al adaptarse el organismo. 

foto Jose Manuel

José Manuel González

Autor del blog Motor en SerPadres.es

Vídeo de la semana

Continúa leyendo