Motor

Kia mejora el Niro

El Kia Niro seguirá siendo el abanderado de la electrificación para la marca, pero mejor sobremanera en su estética y en tecnología, luciendo ahora mucho más avanzado.

Kia
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Hyundai y Kia están de dulce. Ambas firmas surcoreanas, del grupo Hyundai-Kia, han sorteado con acierto la crisis de los chips, de momento, y esto les ha posicionado de una forma privilegiada en el mercado, siendo de las pocas marcas que pueden ofrecer coches en stock y por tanto de las pocas que mejoran las cifras de ventas respecto al año pasado. Si a esto se le suma que sus coches han dado un salto adelante en cuanto a calidad y diseño, que mantiene la filosofía práctica de ofrecer al cliente todo lo que necesita y que, de golpe, se han posicionado como referentes en electrificación, tenemos como resultado dos enseñas que están haciendo las cosas muy bien.

El Kia Niro es el último producto en salir de la compañía, con una nueva generación que poco tiene en común con la precedente. Llegó por primera vez en 2016 y rápidamente llamó la atención por su apuesta por la electrificación, ofreciendo versiones híbridas convencionales, híbridas enchufables y 100% eléctricas. De hecho, es uno de los pocos coches en todo el mundo en disponer de todas las opciones de electrificación posibles, sin contar la trampa de la microhibridación, en su gama. Eso es lo único que conserva del viejo Niro la nueva generación, que, como la marca, da un salto adelante en diseño y calidad.

Radicalmente opuesto

Kia
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Estéticamente, Kia asegura que se basa en el concepto de diseño “Opuestos Unidos”, que la marca estrenó con coches como el eléctrico EV6 y el nuevo Sportage. Lo cierto es que es bastante distinto a sus dos hermanos y tiene ciertas similitudes con el Hyundai Bayon. No obstante, es un concepto mucho más maduro que el de su primo de Hyundai. Como similitudes están los grupos ópticos delanteros o la disposición vertical de los traseros y una forma muy marca de la zaga. En el Niro el diseño está mejor rematado, más elegante y fluido.

El interior es totalmente nuevo también. En este caso sí se parece al del EV6, del que toma el mismo volante y el concepto de salpicadero curvado para crear “una estética relajante pero irregular” según la marca. Dispone de dos pantallas para el cuadro de instrumentos y el sistema de infoentretenimiento. La disposición de los controles de climatización se mantiene con botones físicos. Gran acierto. En cuanto a los materiales, apuesta por un dar una vuelta más a la sostenibilidad con el papel pintado, el Bio PU o las fibras Tencel de hojas de eucalipto. Todo, con un tacto agradeble.

Faltan detalles por conocer, como el volumen de carga de su maletero, aunque al ser un SUV se le presupone que, como mínimo, igualará los 410 de su predecesor, que no son excesivos, pero suficientes para la compra o las maletas de una escapada. Tampoco se ha desvelado su precio o la potencia de sus motorizaciones que sí se conoce que serán, de nuevo, híbridas, híbridas enchufables y 100% eléctricas. Entre las novedades confirmadas están la Greenzone Drive Mode, un modo de conducción que, a través del GPS, pone el modo 100% eléctrico automáticamente, en zonas como áreas residenciales, escuelas u hospitales, así como lugares marcados como favoritos, como nuestro barrio o el trabajo.

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