Motor

La mejor dieta para rendir al volante

No basta con tener el coche en perfecto estado, una dieta adecuada puede mejorar la seguridad al volante y, por ende, la del resto de ocupantes del vehículo en un viaje largo.

Comida
Agencias

Por fin estamos en verano y, por fin, muchos tienen vacaciones. Como ya ocurrió el año pasado, el coche privado se posiciona como el medio de transporte favorito para irnos de vacaciones por sus características y el entorno pandémico en el que, desgraciadamente, todavía nos encontramos. España, por suerte, es un gran paraíso de rutas y localizaciones especiales para visitar a lo largo de su geografía. Es por eso que aumentarán sobremanera los viajes largos, aquellos de cientos de kilómetros de longitud cruzando provincias y regiones. Os hemos contado muchas veces qué hay que hacer para tener el coche a punto, para viajar con seguridad y las multas veraniegas más habituales. Ahora le toca el turno a la comida.

Porque sí, la dieta también influye mucho sobre la conducción. Con esto no queremos decir que un buen banquete en familia en verano esté prohibido. Ni mucho menos. Sin embargo, sí habría que tener en cuenta cuáles son los alimentos que contribuyen a una mayor concentración y capacidad de reacción y cuáles son los que afectan más a estos parámetros claves para la conducción y la seguridad propia y de ls nuestros, más que nada para preparar la dieta del día en el que se viaja.

Primeras consideraciones

Dieta
Seat

Según Mari Carmen López, médico de Seat Cars, el coste energético de conducir es de 1.000 y 1.300 kilocalorías al día, es decir, un consumo calórico parecido al de estar en reposo, por lo que una dieta óptima debe ser baja en calorías. Una comida excesivamente pesada produce molestias, acidez y, lo que es peor, somnolencia. Según varios estudios, el rendimiento del conductor cae un 10% después de comer, por lo que es importante darse un paseo de 15 minutos o dormir un rato después de comer antes de conducir.

Eso sí, es imprescindible comer. “Nunca debemos ponernos al volante con el estómago vacío, ya que se pueden sufrir bajadas de azúcar y mareos. Además, la sensación de hambre disminuye la atención porque estamos pensando en otra cosa”, dice López. Y también beber. Según la Universidad de Loughborough, un conductor deshidratado comete errores parecidos a los que comete uno con un nivel de alcohol de 0,8. Es vital realizar paradas cada cierto rato para beber y recordar que beber en marcha es sinónimo de multa.

Qué comer y qué beber

dieta
Agencias

Podemos caer en la tentación al ver a nuestros hijos disfrutar con una buena hamburguesa, pero durante un viaje se desaconsejan los fritos, los rebozados, las salsas y el picante, que afectan directamente a la conducción. Hay que optar por tostadas con jamón york o queso, fruta y café o . Un bocadillo vegetal puede ser otra opción así como la carne y el pescado a la plancha o al horno. El arroz, las legumbres y la pasta también afectan negativamente a la conducción.

Con todo, aunque se pueden tomar, no hay que abusar de cítricos, la cebolla y el tomate porque pueden provocar acidez, así como del café o el té, porque pueden causar nerviosismo. Las bebidas energéticas tampoco son aconsejables aunque un refresco cada ciertas horas puede ser beneficioso.

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