Economía

Nueve consejos para ahorrar combustible (y dinero)

Hacer un uso racional de la climatización, conducir de manera uniforme, aprovechar la inercia o incluso apagar en motor en paradas prolongadas, son algunas de las recomendaciones sobre cómo conducir para ahorrar gasolina y favorecer nuestros bolsillos.

Joven en la gasolinera
Foto: depositphotos

Los coches con motores más modernos son cada vez más eficientes (las marcas han ido creando motores con un rendimiento cada vez mayor, pero a la vez con consumos más ajustados), pero siempre pensamos en como ahorrar cada día un poco más y cuidar el bolsillo. Con vehículos híbridos o eléctricos es mucho más fácil, pero la gran mayoría del parque automovilístico es de gasolina y diésel, e incluso con muchos años de antigüedad. Así que, tener en cuenta ciertos tips, será fundamental para conducir mejor, favorecer nuestros bolsillos, al igual que buscar cómo ahorrar combustible. Y, con ello, contribuir a reducir las emisiones. Por ello, el fabricante alemán Opel nos ayuda con nueve consejos:

Poner a punto el coche en el taller
Foto: depositphotos

1. Comprueba las presiones de los neumáticos: son el elemento que une el coche con la carretera, por lo que siempre deben estar en buenas condiciones e hinchados a la presión establecida por el fabricante. Un neumático con una presión inferior a 0,5 bares por debajo de la indicada por el fabricante puede suponer un consumo extra de combustible en torno a un 2 por ciento en ciudad y a un 4 por ciento en carretera.

2. Mantén tu coche a punto: Las revisiones periódicas en un vehículo son imprescindibles para mantener el buen funcionamiento mecánico y no llevarnos sorpresas en cuanto a averías. Y para tener el motor en un estado de funcionamiento óptimo, que será la manera en que mejor gestione su rendimiento, con menor exigencia de carga. Y por lo tanto, moviéndose en las menores cifras de consumo en cada motor, afrontando mejor las exigencias de conducción y viéndose menos afectado por la climatología y la altura. Asimismo, retrasar el paso por el taller para las revisiones solo supondrá un mayor consumo de combustible.

Climatizador del coche
Foto: depositphotos

3. Planifica los viajes: Planificar la ruta y preparar los desplazamientos largos cuando viajamos en cuanto a horarios y recorridos, permitirá llegar al destino de forma más fácil, rápida y segura, realizando las paradas justas para repostar y descansar. Es más, recuerda que por cada quince minutos extras en marcha, el aumento en el consumo de gasolina o gasóleo estará en torno a un 12%.

4. Haz un uso racional de la climatización: Ni excesivo frío en el habitáculo, ni demasiado calor. Además de nuestra seguridad y confort, el uso de los sistemas periféricos en el coche mientras conducimos, como la calefacción y sobre todo el aire acondicionado, aumentan el consumo de carburante. La temperatura indicada debe estar en torno a los 21º, tanto con frío como con calor exterior. 
 
5. Conduce de una manera uniforme: El consumo es muy sensible a la forma de conducir. No nos referimos ya al ritmo, sino a la manera de tratar el acelerador. Para no aumentar el consumo, debemos mantener una velocidad lo más uniforme posible y conseguir conducir de forma fluida. Y para ello hay que ser suaves con el acelerador y pisarlo de forma progresiva, evitando frenadas bruscas. Asimismo, al arrancar no hace falta acelerar, y seremos especialmente cuidadosos con el motor frío para economizar la gasolina.

Carga maletero
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6. Adelanta de manera inteligente: Acelerar entre coche y coche para acercarnos al que nos precede resulta poco eficiente. Como todas las maniobras en un coche, conviene anticiparlas y mantener la vista unos 200 metros por delante de nuestro coche. De esta manera sabremos si viene un coche de frente con anterioridad, para acercarnos suavemente al vehículo que tenemos delante o aprovechar la inercia que llevamos para realizar el adelantamiento.

7. Utiliza el cambio de forma adecuada: Al arrancar, la primera marcha la utilizaremos para poner en movimiento el vehículo, y, ya transcurridos los primeros metros, engranas la segunda velocidad lo antes posible. Opel subraya que es mejor ir insertando las marchas aprovechando el par máximo, el momento óptimo de carga del motor. En cualquier caso, debemos circular en lo posible utilizando las marchas más largas el mayor tiempo y lograr con ello mantener el motor a regímenes bajos. Concretamente, de una manera genérica, con un motor diésel se ha de cambiar al llegar a las 1.500 rpm, mientras que un motor gasolina, que entrega el par siempre más arriba, ya superadas las 2.000 rpm.  
 
8. No cargues el coche de manera innecesaria: Algunos conductores utilizan el coche de "armario" o incluso "trastero", llenando el maletero de objetos que depositamos y dejamos ahí durante un largo periodo de tiempo. Lo que no deja de ser un peso extra innecesario. Es más, cada 100 kg de carga extra inciden en el consumo entre un 5 y un 8 por ciento.

9. Apagar el motor en paradas prolongadas: Un propulsor encendido cuando el coche está parado, puede suponer un consumo de 0,30 l/100 km de combustible cada 20 minutos.

 

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