Motor

Renault busca sonido para sus eléctricos

Los coches híbridos y eléctricos están obligados a hacer un sonido a bajas velocidades para alertar a los viandantes. Así busca el suyo Renault.

Estaremos de acuerdo a que, a efectos prácticos, el ruido de los coches es uno de sus puntos negativos. No hablamos del sonido de un coche deportivo, que acompaña a la experiencia, sino al ruido de los motores de los coches más habituales. Siempre se han publicado estudios sobre la mortalidad a causa del estrés del ruido de los vehículos en las zonas más transitadas de las ciudades. La llegada de los eléctricos e híbridos enchufables a las ciudades es, a ese efecto, una bendición, porque su rodaje es silencioso. Sin embargo, como todo, se necesita de un proceso de adaptación, aunque parece que la reticencia de la gente a adaptarse y el ritmo acelerado de la ciudad ha condenado a los eléctricos a hacer ruido.

Y es que los accidentes por atropello con eléctricos o híbridos como protagonistas han subido, porque no se oyen. Porque mirar a ambos lados de la carretera es demasiado esfuerzo. Es por eso, y por supuesto para ayudar a aquellas personas que desafortunadamente no disponen del sentido de la vista, que, por ley, los eléctricos tienen que emitir un sonido para alertar de su presencia en ciudad. Como otras firmas, Renault ya trabaja en ese sonido en un proceso que, lejos de ser algo baladí o azaroso, derivará en una nueva característica definitoria de los coches eléctricos, su sonido.

Renault encaró este proceso con algunas preguntas: ¿Cómo aviso a los peatones de que se acerca un vehículo cuyo motor no emite prácticamente ningún ruido? ¿Cómo producir un sonido de alerta eficaz pero agradable? ¿Cómo creo un diseño sonoro para la movilidad eléctrica que sea también propio de la marca? Estas incógnitas debían llevar a un sonido único y definitorio, un proceso que encaró junto al Instituto de Investigación y Coordinación Acústica/Música (Icram), socio de Renault.

Cómo crear este sonido

Renault
Renault

Como explica Renault, la creación de un sonido pasa por diferentes etapas. La primera es entender las necesidades técnicas y ergonómicas del ruido, que debe ser funcional, identitario y a la vez tan sutil y agradable como efectivo. Más adelante, la marca se propuso traducir estas ideas en un ‘brief’ fabricando sonidos mediante instrumentos reales, grabando esos sonidos e inventando patrones desde cero con la experiencia conseguida en otros proyectos de la marca.

Gracias a este proceso surgen certezas y sensaciones. Renault consiguió entender que los acordes mayores o consonantes transmiten una sensación de tranquilidad o de alegría. Por contra, un tono contrario sugerirá tensión, alerta. Ante estas respuestas, parece que se tienen que combinar ambos tonos para conseguir el propósito. Sin embargo, también hay que trabajar para transmitir un sonido que la gente asocie con Renault de una forma natural y positiva. “Mi sueño sería que la firma sonora de los futuros Renault eléctricos evoquen una emoción similar a la huella de un perfume seductor, a la vez que contribuye a una mejor ecología sonora para las ciudades del futuro” dice Lauren Worms, el encargado de liderar el departamento para crear el sonido.

De la colaboración entre Renault e Icram han salido ya los sonidos de coches como el Mégane E-Tech Electric y el R5 Prototype. El resultado ha sido de lo más curioso, un trabajo que ha involucrado a profesionales y expertos de todo tipo de campos y áreas para llevar a cabo el trabajo.

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