Motor

Toyota Yaris Cross, primera toma de contacto

Toyota está a punto de entregar las primeras unidades de un todocamino compacto que llega para convertir a la marca en líder del segmento SUV.

Toyota
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Poco antes de que lleguen las primeras unidades del nuevo Toyota Yaris Cross, la marca ha querido invitarnos a realizar una primera prueba por tierras andaluzas para demostrarnos de lo que es capaz su nuevo todocamino. Cabe destacar que este coche es muy importante para Toyota y, lejos de ser un lanzamiento más para completar su gama SUV, es toda una apuesta que debe servir para ser líderes del segmento en muchos mercados, incluido el español. Es un coche desarrollado pensando en Europa y por eso, además, se producirá en el continente junto al coche del que deriva, el utilitario Yaris, ensamblado en la República Checa.

Pese a llamarse Yaris, del utilitario tiene poco este SUV. Sí, comparten plataforma, pero la propuesta y el público objetivo es bien distinto. Mientras el primero es el ideal coche para empezar a conducir, o el mejor segundo vehículo para ir al trabajo a la ciudad, este apunta a conductores jóvenes y veteranos que necesiten el espacio suficiente para su familia y la versatilidad suficiente para cubrir largas distancias y dominar terrenos complicados sin gastarse el dinero que cuestan coches como el CH-R, el RAV4 o el Highlander. A nivel de precio, el Yaris Cross se sitúa a la par del Corolla Touring partiendo desde los 23.350 euros.

No es un Yaris alto

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Lo primero que sorprende al tener el Yaris Cross delante es que no es, ni por asomo, un Yaris alto. A simple vista es más alto y largo, nueve y 24 centímetros, respectivamente, y estéticamente es muy distinto en el exterior. Parece más robusto con un frontal que evoca al RAV4. De perfil se ve poderoso pero sin renunciar a un diseño minimalista, suave, fluido. Es toda una grata sorpresa que culmina una zaga con unos grupos ópticos que, como en el Yaris, están unidos por una franja negra con el logotipo de Toyota.

El interior sí mantiene la estética del Yaris, pero solo eso, el diseño, ya que en términos de espacio se nota la conversión a SUV. Mientras delante un adulto alto no tendrá problemas para sentarse y moverse con libertad, detrás sorprende por su habitabilidad. Pese a ser del segmento B, el de los coches pequeños, las plazas traseras laterales disponen de espacio para las rodillas suficiente para adultos, así como para la cabeza. La plaza central, como es habitual, es menos indicada para viajar. No obstante, lo mejor lo aporta el maletero, con sus 391 litros de capacidad, que lo sitúan entre los líderes de su segmento. Es la filosofía de Toyota, hacer un coche pequeño por fuera y muy grande por dentro.

Híbrido y cargado de tecnología

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Mecánicamente se propulsa por un motor híbrido convencional, etiqueta ‘ECO’, de 116 CV de potencia. Es un motor lineal que podría ofrecer más contundencia, pero efectivo para moverse dentro de los límites de velocidad de las carreteras. Mejor es su chasis, más estable de lo que podría suponerse pero muy cómodo, sobre todo en carretera. En la versión probada, con tracción total, no hay terreno que se le resista.

Tecnológicamente llega de serie con la mayoría de opciones de seguridad, como el control de crucero, la alerta precolisión, el reconocimiento de señales o el airbag central, entre otros, dejando los extras para llantas más grandes, materiales de más calidad o una pantalla más grande en el interior. Los faros full LED son de serie.

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