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Donación sanguínea

¿A qué grupo sanguíneo puedo donar y de quién puedo recibir?

La donación de sangre es un acto voluntario y altruista, pero fundamental, ya que se convierte en una oportunidad vital para miles de personas cada año, que deben recibir una transfusión sanguínea para reponer la pérdida de sangre ante determinadas enfermedades, cirugías, lesiones o accidentes.

Cada año, miles de personas en nuestro país dependen de recibir sangre y otros productos sanguíneos donados, para poder salvarse y/o mantenerse con vida. Y es que determinadas lesiones, así como algunas enfermedades y patologías, pueden hacer que la cantidad de sangre que tiene una persona en su organismo disminuya rápidamente. Sin la suficiente cantidad, su cuerpo no recibirá la suficiente cantidad de oxígeno, lo que acabaría provocando la muerte.

Por este motivo, la donación de sangre es simplemente fundamental. Y puede convertirse, de hecho, en una opción de tratamiento vital para algunas personas, independientemente de que hayan podido sufrir, o no, un accidente o lesión.

Un suministro continuo de sangre es simplemente esencial para satisfacer las diferentes necesidades que surgen de los pacientes ingresados en los hospitales. De ahí que sea importantísimo contar con un flujo constante de donantes, con el fin de satisfacer dicha necesidad. Y es que la sangre solo se encuentra disponible a partir de la generosidad de donantes voluntarios.

Además, como opinan algunos profesionales médicos, aunque la sangre donada es sumamente beneficiosa para las personas que la necesitan, ¿sabías que también puede ofrecer ciertos beneficios a quienes la donan? 

Por ejemplo, ayuda a reducir los niveles de hierro (que en cantidades elevadas puede depositarse en diferentes órganos, como el hígado o el corazón, afectando a su funcionamiento normal), identifica determinados problemas y enfermedades de salud que en ese momento podrían no haber sido diagnosticadas (como la hepatitis B, hepatitis C o VIH), y también ayuda a que nos sintamos bien con nosotros mismos.

Pero, ¿a qué grupo sanguíneo puedo donar? Y, sobre todo, ¿de qué grupo podría recibir realmente?

Empezando por el principio: ¿quién puede donar sangre?

La realidad es que cualquier persona saludable puede donar sangre. Así, si se está en forma y se cuenta con una buena salud, se tienen entre 50 y 158 kg, nos encontramos entre los 18 y 70 años de edad y no hemos llevado a cabo en los últimos años alguna actividad considerada de riesgo (como ponernos un piercing, un pendiente o realizado un tatuaje), es perfectamente posible.

Para poder donar entre los 65 a los 70 años de edad, es posible hacerlo de forma voluntaria después de una valoración cuidadosa llevada a cabo por parte del personal médico, que se realizará en el momento de la donación.

Además, podemos hacerlo varias veces a lo largo del año. Así, mientras que los hombres pueden donar sangre cada 12 semanas, en el caso de las mujeres lo pueden hacer perfectamente cada 16 semanas.

Conociendo los principales tipos de sangre

Los diferentes tipos de sangre se encuentran determinados por la existencia, o nula presencia, de ciertos antígenos. Los antígenos son sustancias que pueden acabar desencadenando una respuesta inmune cuando el organismo las considera como extrañas.

Puesto que algunos antígenos pueden ocasionar que el sistema inmunitario de una determinada persona ataque la sangre que ha sido transfundida, es necesario que las transfusiones de sangre dependan de la tipificación cuidadosa de la sangre que se ha obtenido, y a su vez, de la comparación cruzada.

Esto significa que, en función de cuál sea nuestro grupo sanguíneo, podríamos recibir -o no- sangre dependiendo directamente del tipo sanguíneo que contenga el producto donado.

Existen cuatro grupos sanguíneos principales, los cuales se encuentran determinados por la presencia o ausencia de dos antígenos, A y B. Además de los citados antígenos A y B, también existe una proteína, conocida bajo el nombre de factor Rh, que puede encontrarse presente (lo que se representa con signo positivo, +) o ausente (-). Todo ello crea los 8 tipos de sangre más comunes.

¿A qué tipo sanguíneo puedo donar?

A continuación te descubrimos a qué grupo sanguíneo puedes donar, en función de cuál sea tu tipo de sangre:

  • O+: Puedes donar a O+, A+, B+, AB+
  • A+: Puedes donar a A+, AB+
  • O+: Puedes donar a B+, AB+
  • AB+: Puedes donar solo a AB+
  • O- (Donante universal): Puedes donar a todos los grupos sanguíneos
  • A-: A-, A+, AB-, AB+
  • B-: B-, B+, AB-, AB+
  • AB-: AB-, AB+

¿Y de qué tipo sanguíneo puedo recibir sangre?

  • O+: Puedes recibir de  O+, O-
  • A+: Puedes recibir de A+, A-, O+, O-
  • B+: Puedes recibir de B+, B-, O+, O-
  • AB+ (Receptor universal): Puedes recibir de todos los tipos sanguíneos
  • O-: Únicamente puedes recibir de O-
  • A-: Puedes recibir de A-, O-
  • B-: Puedes recibir de B-, O-
  • A-: Puedes recibir de AB-, A-, B-, O-

¿Qué significa ser donante universal?

Los donantes universales son aquellas personas que tienen un tipo de sangre O negativo. Esto es debido a que la sangre O negativa puede ser utilizada en transfusiones para cualquier tipo de sangre.

Por desgracia, el tipo O suele ser escaso, y sin embargo, tiende a ser muy demandado por los hospitales, no solo porque es el tipo de sangre más común, sino porque es el tipo de sangre universal necesario tanto para bebés inmunodeficientes como para transfusiones sanguíneas de emergencia.

Por tanto, el donante universal de glóbulos rojos posee sangre tipo O negativa, aunque únicamente puede recibir sangre de O-. Mientras que el donante de plasma universal presenta un tipo de sangre AB.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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