Abuso infantil

Cómo denunciar el abuso infantil

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El abuso infantil es un grave problema contra el que debemos actuar. Primero, dando credibilidad al niño y, segundo, poniéndolo en manos de las autoridades mediante una denuncia.

Cómo denunciar el abuso infantil

Por desgracia, algunos niños sufren abusos sexuales. Hay veces que estos hechos ocurren por parte de pederastas que se encuentran en la red o en otros lugares, sin embargo, y esta es la parte más dura, el abuso infantil también puede provenir de algún miembro de la familia.

A la grave situación que sufren estos niños, se le suma que muchas vecesel abuso sexual se camufla dentro de ‘maltrato infantil’ por lo que es mucho más complicado poder ayudar a ese menor.

Por ejemplo, hace unos meses pudimos ver el caso de una niña que era obligada a ir con su padre los fines de semana. El problema es que la niña aseguraba sufrir abusos por parte del progenitor lo que supuso, además, el gran trastorno para la menor de no verse protegida por la justicia.

De hecho, su madre fue a denunciar el caso, sin embargo, al tener su padre la custodia en esos momentos, no le hicieron caso.

El experto en derecho penal, José Carlos Avendaño, abogado de Le Morne Brabant, asegura que esta niña fue víctima doblemente, “de un lado, de un presunto delito reiterado de abuso sexual a menores, por otro, se ha visto desamparada por la Administración de Justicia que no ha dado credibilidad a su versión”.

Por tanto, visto este caso, seguro que muchos nos preguntamos, ¿qué hacemos si esto ocurre en nuestro círculo? ¿Qué debemos hacer para proteger a ese niño? (Aunque ojalá nunca nos suceda…)

 

¿Qué hacer?

Lo primero que hay que hacer, según las recomendaciones del experto en derecho penal, José Carlos Avenaño, es acudir al médico para que valore y explore a los chicos. De esta forma, podremos obtener un parte de lesiones -si las hay-, para ya poder denunciar con todas las pruebas que tenemos hasta el momento.

El abogado, recuerda que “es recomendable acudir a la fiscalía, aunque, si hay signos evidentes de abuso, es el propio centro médico quien debe encargarse de notificarlo”.

Además, advierte que no demos un paso sin un abogado que esté especializado en la materia, ya que “si no, nos podemos ver envueltos en demoras, atascos burocráticos e incluso archivos no deseados de nuestra causa”.

Después lo que ocurrirá es que, si se ha hecho correctamente y dependiendo de lo grave que sean los hechos, se detendrá al agresor para ponerlo a disposición judicial “donde le tomarán declaración y se decidirá sobre su situación personal”. Por ejemplo, algunas de las opciones que se valoran es la prisión preventiva, si el delito es más grave, una orden de alejamiento, suspender el régimen de visitas, etc.

Por último, examinan al menor, tanto un juez como un médico forense, que le hará una exploración física. A partir de aquí, según Avendaño, “el proceso sigue el curso habitual, desde la fase de instrucción hasta la fecha de sentencia”.

El incremento de la pena

En caso de ser un familiar el que haya realizado los abusos sexuales, las penas se incrementan; primero, por ser un familiar de la víctima y, segundo, por considerarlo un abuso de confianza, “tal y como viene recogido en los artículos 23 y 180.4 de nuestro Código Penal”, continúa el abogado.

Por otro lado, las penas varían dependiendo de la gravedad:

  • Por ejemplo, si ha habido penetración y, además, se les suman todos los agravantes, la pena puede alcanzar hasta 20 años de cárcel.
  • Se puede sufrir una condena de hasta 5 años de cárcel si ha habido tocamientos reiterados.

Asimismo, Avendaño asegura que “lo primero es dar siempre crédito a los niños cuando hablen y denuncien los abusos”.

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