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Qué ayudas tengo si tengo un hijo prematuro

En los casos más graves, ya sea por dependencia, discapacidad o haber nacido antes de la 32, hay diferentes ayudas estatales que debes tener en cuenta.

Cuando un bebé nace sin haber completado las 37 semanas de gestación, se considera que es prematuro. Esto implica un mayor seguimiento del pequeño a nivel médico, puesto que ha nacido antes de lo recomendable, de manera que no está lo suficientemente maduro y con el peso ideal para el nacimiento.

Más madres y padres de niños prematuros tienen, lógicamente, el mismo derecho que el las mamás y papás de hijos nacidos a término. Por ejemplo, la baja de 16 semanas por progenitor, y el llamado cheque bebé, que no deja de ser una deducción en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), pero además existen otras medidas específicas que se pueden solicitar cuando el bebé ha nacido prematuro en función de sus circunstancias y las de su familia. 

Suelen ser aplicables sobre todo a grandes prematuros, que son aquellos nacidos antes de completar la semana 32 de gestación, y en aquellos prematuros con algún grado de dependencia o discapacidad asociado a la prematuridad.

Las repasamos de la mano de fuentes especializadas en la materia, muy recomendables de seguir para padres prematuros, como son el blog Pequeños Grandes Héroes y la Asociación de Padres de Niños Prematuros

CUME

También conocida como “excedencia remunerada”, es la baja que se concede para el cuidado de un bebé recién nacido que requiere atenciones constantes. Los bebés prematuros suelen requerir muchas visitas al hospital y tratamientos de fisioterapia, por ejemplo, de ahí que la ley también incluya su caso en esta normativa pensada en origen para los niños con cáncer y otras enfermedades graves. Engloba 113 situaciones médicas diferentes y entre ellas está la prematuridad contemplada por dos epígrafes concretos —no todos los casos de prematuros pueden acogerse a la ley—.

Están indicados dentro del punto XIV, “neonatólogos”, y son el 102 y el 102 bis. El primero dice lo siguiente: “Grandes prematuros, nacidos antes de las 32 semanas de gestación o con un peso inferior a 1.500 gramos y prematuros que requieran ingresos prolongados por complicaciones secundarias a la prematuridad”. Y el segundo hace referencia a “Cualquier otra enfermedad neonatológica grave que, por indicación expresa facultativa, como en las anteriores, precise de cuidados permanentes en régimen de ingreso hospitalario u hospitalización a domicilio”. La CUME puede cubrir hasta el 99,9% del tiempo laboral de la persona que cuida al menor. Extracto del BOE viernes 8 de Febrero de 2019: 

Prestación familiar por hijo a cargo

Una de las ayudas a las que se puede optar en función del caso es la prestación familiar por hijo a cargo, que en origen la concede la Seguridad Social para los menores de 18 años afectados por una discapacidad igual o superior al 33%. En el caso de que al prematuridad conlleve este grado de discapacidad, se puede solicitar esta ayuda con la documentación correspondiente en el INSS, vía telemática o in situ. Su cuantía de es de 1.000 euros anuales y se cobra en enero y julio, cada seis meses. 

Familia numerosa

Si al nacer prematuro, el bebé ha sido reconocido con una discapacidad del 33% o superior, computa por dos, de manera que si ya tenéis otro hijo o hija mayor, podréis acceder a las ayudas de familia numerosa a nivel estatal, que asciende a 1.200 anuales más allá de todos los descuentos que en su día te contamos aquí.

Ayudas autonómicas y municipales

Además de las ayudas de carácter estatal, cada comunidad autónoma y ayuntamiento puede ofrecer sus propias medidas así que infórmate al respecto dependiendo de cuál sea tu lugar de residencia. Lo mismo ocurre con becas de comedor, transporte y naturaleza similar, de las que en ocasiones también podrás beneficiarte. 

Ley de Dependencia

Esta es otra ley que conlleva ayudas económicas asociadas que deben tener en cuenta los padres de hijos prematuros con discapacidad. En principio, a todos los nacidos con menos de 1.500 gramos ya se les concede un grado de dependencia, pero esta ley recoge tres grados concretos en función de la gravedad de las limitaciones. Moderada, severa y gran dependencia. Aquí tienes la Ley 39/2006, denominada de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia. 

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