Solidaridad

El anciano carpintero que reparte juguetes a los más necesitados

Un anciano estadounidense utiliza sus dotes de carpintería para ayudar a las familias que económicamente no pueden permitirse comprar los regalos que quisieran. Su lección de altruismo y solidaridad se ha expandido por todo el mundo como un ejemplo a seguir.

anciano carpintero
Fuente: Pinterest

La Navidad es la época del año más esperada del año por los más pequeños de la casa. Familia, primos, juguetes, ilusión... ¿Qué más hace falta para que sea la época perfecta? Tanto es así, que siempre hay  adultos que hacen todos los esfuerzos necesarios por cuidar de la ilusión de los más pequeños de la casa, según explica Europa Press. Es cierto que no todas las familias cuentan con los mismos recursos económicos, por ello, en estas fechas siempre es importante acordarse de las situaciones personales de cada familia como hizo el protagonista de esta historia.  

Juguetes de madera

Jim Annis, un abuelo de 81 años ha puesto sus conocimientos en  carpintería al servicio de la sociedad. Desde hace casi 50 años que este anciano se ha dedicado a crear juguetes de madera para los niños más necesitados. Lo más bonito de todo este acto es que Annis es su altruismo, pues reconoce que no lo realiza con la intención de recibir una remuneración económica, sino un pago aún mejor: la sonrisa sincera de los pequeños. 

Esta iniciativa comenzó en los años 70 con la principal intención de hacer vivir a los niños necesitados una Navidad diferente a las que el vivió en su infancia.  Este abuelo creció en una familia muy humilde y durante su infancia no pudo tener ningún regalo debajo del árbol de su casa. Por esa razón, se propuso ser el Papá Noel de los más necesitados y para eso, empezó convirtiendo una de las habitaciones de su casa en un taller de carpintería para hacer lo que más le gustaba: trabajar la madera.  

 

Baile para sacar una sonrisa

En su taller ha ido construyendo año tras año coches, muñecas, camiones, puentes y casas de todos los tamaños. De hecho, el anciano estima que ha logrado colaborar con más de 250 juguetes al año, todos ellos producidos con madera y pintados a mano uno por uno. Estos  juguetes son llevados a la base del Ejército de Salvación, para que las personas interesadas puedan acercarse a reclamarlos. Además, son entregados por el mismo Jim en persona según relata la agencia de medios Europa Press.

Todos los que lo conocen manifiestan que no existe una mejor persona que pueda realizar la entrega. Pues, aparte de sus habilidades como carpintero, tiene un increíble don para bailar, lo que llena de carcajadas a los más pequeños del recinto. Del mismo modo, en los meses anteriores a la Navidad, este anciano baila ante la población para recaudar una gran cantidad de fondos. Luego, cada uno de estos es invertido para la elaboración de los encantadores juguetes. ¿Puede un acto de solidaridad ser más profundo que el de este increíble abuelito?

manuela rodríguez

Manuela Rodríguez

"Los adultos representan el peligro más activo para los niños, a no ser que hayan tomado la decisión de reconocer y respetar los procesos de desarrollo". - Rebeca Wild

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