Atragantamientos

¡Cuidado con los cubos magnéticos de colores!

Una pediatra del Hospital Infantil Vall d’Hebron de Barcelona acaba de alertar sobre los riesgos para la salud que puede desencadenar el uso de los juegos con pequeños imanes magnéticos tan de moda en los últimos meses. Si tu hijo tiene o ha usado uno, sigue leyendo.

Uno de los artículos que están causando furor a través de las jugueterías y redes sociales son los famosos cubos de minipiezas magnéticas. Aunque muchos niños lo utilizan como juguetes para construir diferentes figuras, no fueron inventados para eso. Al contrario, están pensados para que los adultos liberen estrés y ansiedad como si de una pelota blanda se tratarse.

Sin embargo, son muchos los usuarios que los han confundido con juguetes debido a sus colores y sus múltiples usos. Seguro que tienes algún niño cerca que ha recibido uno de estos como regalo de Navidad y que juega a deformarlo y volverlo a formar a su gusto.

El secreto de su éxito sus componentes que lo forman: una serie de pequeñas piezas de pocos milímetros de diámetro, circulares, fabricadas con material altamente magnético que les hacen atractivos a ojos de muchos menores. Pero, sin embargo, no están exentos de riesgos.

Y de ellos ha querido hacer gala la cirujana pediátrica Gabriela Guillén Burrieza del Hospital Infantil Vall d’Hebron de Barcelona que, a través de un hilo en su cuenta de Twitter, ha alertado a todos los padres cuyos hijos tengan uno en casa. Tal y como ella misma comenta, debido a su reducido tamaño y su color vistoso se pueden confundir con caramelos y es fácil que un niño los ingiera. De hacerlo, podría provocarse un atragantamiento con un desenlace fatal. Además, al ser tan pequeños, el fácil que el niño no solo trague uno, sino varios unidos.

En este caso, la pediatra es mucho más tajante: pueden provocar graves problemas intestinales. Tal y como ella misma comenta en su hilo de Twitter “al pasar al tubo digestivo, los imanes se adhieren entre sí atrapando los intestinos y provocando perforaciones, vólvulos o, incluso, la muerte”. Además, acaba diciendo que de sospechar que el pequeño haya podido tragar alguno, se acuda de inmediato a urgencias.

Por ello, lo mejor es que los padres no dejen que sus hijos pequeños jueguen con estos artículos y, de permitirlo, que intenten estar siempre encima de ellos vigilando lo que hacen y controlando que no se acerquen ni una pieza a la boca.

Marta Moreno

Marta Moreno

Como dijo Nelson Mandela “la educación es el arma más poderosa que existe para salvar el mundo”. ¿Qué tal si educamos desde el respeto, el amor y en familia?

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