Maternidad y conciliación

El discurso viral que evidencia la soledad que en ocasiones puede sentir la mujer en la maternidad

Una fotografía en la que se ve a una madre cuidando de su hijo aislada durante una comida familiar abre el debate del excesivo cargo de cuidados al que tienen que hacer frente muchas mujeres.

Una publicación compartida en la página de Facebook de Adult Conversation ha destapado la situación real a la que se enfrentan muchas mujeres en su día a día. En la imagen que acompaña el post se observa a una madre entreteniendo y cuidando de su bebé alejada de la animada y divertida comida familiar por la que, se intuye, había acudido al restaurante.

El discurso que acompaña a la fotografía reprende el estado de aislamiento en el que se encuentra la mujer y la falta de ayuda en el cuidado del bebé por parte de sus familiares. ''Es la imagen exacta del cuidado constante e INVISIBLE que realizan muchas madres y que nos deja fuera del grupo. (…) Necesitamos que nuestras familias y amigos nos noten, y nos ayuden a regresar de nuevo a la mesa’’, denuncia el texto.

La publicación evidencia una situación común para algunas de las madres que acuden a eventos con sus bebés. Muchas veces, tener que cuidar de un niño durante una comida familiar aleja del grupo y distancia a la persona de la conversación y de la fiesta que está viviendo el resto.

 

El post, que se hizo viral rápidamente en la red social, generó todo tipo de reacciones. En los comentarios son muchas las mujeres que han empatizado con esta madre, la mayoría de ellas contando vivencias y experiencias similares. Sin embargo, otras opiniones han criticado la publicación, alegando que fue la mujer la que ''decidió tener un hijo’’, por lo que nadie tiene la obligación de ayudarle como madre.

''Ella eligió tener ese hijo. No sería su derecho esperar que otra persona atienda a su hijo a menos que ella les pague, incluso a la familia.'', critica una persona en el post de Facebook. 

‘'Muchas personas necesitan desarrollar algo de empatía y bondad. Incluso si las personas eligen tener hijos, estaría bien que nosotros, como seres humanos, nos aseguráramos de que nuestros amigos y familiares no se quedarán sin una comida o sin una conversación de adultos porque "lo eligieron". Suena tan desagradable. ¿Es realmente tan difícil asegurarse de que su prima, hermana o tía no esté sola con el bebé cuando todos los demás disfrutan de la compañía de adultos y se lo pasan bien?’’, reflexiona otra mujer. 

El Post de la polémica

''Esta foto está borrosa por una razón. No intento poner a una familia en específico en la mira, pero trato de sacar a la luz esos pequeños momentos de la maternidad que podrían generar sentimientos de aislamiento y resentimiento, y esto lo captura a la perfección.

Mientras comía ayer, vi a esta madre entretener a su bebé con un globo, caminando por el lugar, tocando los cuadros que colgaban en las paredes, etcétera (todas hemos estado ahí) mientras su familia disfrutaba una celebración de cumpleaños con comida, bebidas y una conversación muy animada. Nadie se acercó para dejar que ELLA disfrutara ser parte del grupo. Esta imagen, con la madre vestida de rosa en el lado izquierdo (mientras su bebé juega con un globo) es una imagen exacta del cuidado constante e INVISIBLE que realizan muchas madres y que nos deja fuera del grupo. O nadie notó el trabajo sutil que ella hacía con su hijo, o nadie deseaba renunciar a su disfrute para dejar que ella tuviera también un poco de él. Consideré ofrecerme a sostener a su bebé para que ella pudiera reunirse con su familia por un momento, pero sabía que eso sería raro.

Y después las personas se preguntan por qué la depresión, ira y el resentimiento son una parte común de la maternidad moderna. No solo necesitamos mejores diagnósticos y doctores para ayudar a las madres recientes. Necesitamos que nuestras familias y amigos nos noten, y nos ayuden a regresar de nuevo a la mesa.

Recuerdo vívidamente esta etapa, y recuerdo haber escrito en un diario que nunca quería olvidar lo aislante que se sentía durante las cenas y fiestas el estar caminando con un bebé en brazos, mientras todos bebían y solo se limitaban a acariciar los pies del bebé cuando pasaba cerca de ellos, en lugar de ofrecerse a ayudarme para poder comer sin tenerle en brazos. Nunca quise olvidarlo, porque sabía que la amnesia de abuela probablemente lo borraría de mi mente. Lo escribí para que así yo también pudiera recordar ayudarle en el futuro a mis hijos y sus parejas, especialmente a las madres.

Por favor compartan esto, para que las personas en sus diferentes etapas de la vida y papeles dentro de su familia puedan ver por dónde se forman esas grietas para las madres, y donde fácilmente pueden acercarse para ayudarnos un poco. Incluso si no pueden comprenderlo porque no lo han vivido, esta imagen ilustra perfectamente la división que ocurre cuando nadie se acerca".'

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