Rabietas

El truco viral para gestionar las rabietas de tu hijo con calma

Las rabietas de los dos y los tres años suponen dolores de cabeza para los padres que, aunque saben que son necesarias, se ven desbordados por ellas. Por eso, este truco viral para gestionarlas con calma os solucionará la vida.

Llegan los dos años y comienza la revolución en casa. “Cuando era bebé no daba guerra, pero ahora está dando la que no ha dado y más”. ¿Te suena esa expresión? Esa ‘guerra’ a la que se refieren muchos padres cuando sus hijos alcanzan los dos o tres años de edad viene desencadenada, entre otros, por las rabietas.

Unas rabietas que son necesarias para la maduración emocional de los pequeños y que requieren, entre otras cosas, de mucha paciencia y calma por parte de los padres. Porque ya hemos explicado en más de una ocasión que hay que validarlas y no reprimirlas. Que la mejor arma para gestionarlas no es, ni mucho menos, los castigos. Y tampoco los gritos o los insultos hacia un pequeño ser que lo único que hace es expresar con el llanto (la única manera que tiene de hacerlo) un sentimiento que no sabe cómo gestionar: el miedo, la ira, la rabia o la frustración (por ejemplo).

En ese intento por validar las rabietas de los niños, son muchos los padres que ven cómo su paciencia colma el límite. Que se sumen en la desesperación absoluta y, de repente, su mente queda en blanco ante ellas. ‘¿Cómo puedo pasar este bochorno que me está haciendo vivir?’; ‘Lo único que quiero es que se calle y me deje en paz’; ‘¡No puedo más!’.

El truco para gestionar rabietas desde la calma

'A grandes problemas, grandes soluciones' dice un dicho popular. Y para muestra un botón: en internet circula un vídeo que ya se ha hecho viral por su contenido: una madre británica muestra el truco definitivo para sosegar las rabietas infantiles sin perder la calma. ¿Los materiales necesarios? Solo un escalón.

Amy Louise Crisp compartió hace unos días un vídeo muy corto en su cuenta de Instagram (@amylouisecrisp.x) en el que compartía con todos sus seguidores la estrategia que sigue cuando su hijo Colby, de dos años, se enfada y llora.

“¿Necesitas ir al escalón feliz para tranquilizarte?”, le pregunta con paciencia. El pequeño, al escuchar las palabras de su madre, asiente y se dirige directo al primer escalón de las escaleras de su casa, donde se sienta y se calma como por arte de magia. Trascurridos unos pocos segundos, se levanta como si nada y sigue jugando. “¿Ya estás contento?”, le pregunta su mamá. A lo que el pequeño no duda en decir, “sí”, mientras se sorbe las lágrimas.

Ese es el truco: tanto ella como su pareja, Michael, han escogido el primer escalón de su casa como ‘rincón de la calma’ para su pequeño. Así, acude a él cada vez que necesita tranquilidad, paz o, simplemente, calmarse ante una rabieta.

El rincón de la calma, ¿qué es?

Una de las alternativas respetuosas al ‘rincón de pensar’ o ‘tiempo fuera’ es el rincón de la calma, que avalan los defensores de la crianza respetuosa.

No es más que un rincón de casa donde el niño pueda acudir siempre que necesite calmarse o reflexionar sobre algo. Un rincón que acoja como ‘refugio’ donde podemos poner artículos y juguetes estimulantes y relajantes para que se relaje mientras pasa el mal trago. Artículos que, en su conjunto, conformen toda una experiencia sensorial para un pequeño que lo único que requiere es gestionar sus emociones.

Marta Moreno

Marta Moreno

La redactora de la web de Ser Padres está especializada en temas de salud infantil, crianza, embarazo, psicología y educación, desarrollando la mayor parte de su carrera profesional en Ser Padres y otros medios orientados al mundo educativo.

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