Inclusión

Esta madre personaliza muñecos con distintas anomalías para impulsar la inclusión desde el juego

La excelente idea de una madre para que los niños que tengan alguna patología que les haga verse diferentes al resto de los niños, encuentren en sus objetos de apego un compañero igual a ellos que les recuerde que es normal ser diferente.

La inclusión pasa por normalizar cualquier tipo de diferencia para que nadie se sienta excluido por ser de otra forma, por tener gustos distintos, un aspecto físico diferente o una manera de ver la vida que no se amolda a la del resto. El sentimiento de rechazo que produce la exclusión en los más pequeños puede tener graves consecuencias en la autoestima y en sus habilidades sociales.

La lucha por la inclusión es cosa de todos y cada uno de nosotros podemos aportar nuestro propio granito. El de Clare Tawell es personalizar muñecos para adaptarlos a los niños que padezcan una discapacidad u otra clase de condición especial.

Esta madre británica crea un muñeco único para que cada niño o niña única se sienta identificado con su compañero de juegos. En otras ocasiones hemos hablado de lo importantes que son las historias, los juguetes o los dibujos que hacen que los más pequeños se sientan identificados y por tanto, integrados en la realidad social que viven.

Clare también lo sabe y por eso decidió hacer visible la discapacidad en los muñecos para ayudar a su hija Matilda, con sordera y que necesita utilizar audífonos. La idea de la madre era conseguir que Matilda se viera reflejada en los juguetes que tenía a su alrededor y cuando lo hizo, los ojos de emoción de la niña animaron a Clare a compartir esta iniciativa con el resto de los niños y niñas.

Lo primero que hizo fue establecer contacto con la Sociedad Nacional de Niños Sordos de Reino Unido para mostrarles la idea. Los múltiples encargos no tardaron en llegar una vez que fue aprobada, cada uno de ellos con sus propias particularidades y con la historia de un valiente niño detrás.

Los muñecos fomentan la inclusión

Por el momento, la cifra de los muñecos personalizados asciende a los 2.000. Los personaliza ella sola a mano desde su casa con audífonos, implantes cocleares, sondas, traqueotomías, Port-a-Cath, gafas nasales, hemangiomas, labio leporino, entre otras muchas necesidades de los niños y niñas.

Si queréis hacer un pedido podéis acceder a su página web, BrightEars, donde encontraréis una gran selección de muñecos inclusivos también disponibles a través de su cuenta de Facebook.

De cara a las Navidades tiene unas figuras muy especiales, ¡los elfos del Polo Norte! Tienen todo tipo de particularidades que les hacen aún más diferentes y especiales.

Clare es una madre todoterreno y estos muñecos tienen tanto éxito que ha tenido que paralizar los encargos hasta después de las vacaciones de Navidad para centrarse en su trabajo profesional como técnico de Rayos y en su importante papel de madre.

Poco a poco, la industria de los juguetes cambia su modelo de producción y lo adapta a todas las diferencias que existen entre los niños. Y es que, iniciativas como la de esta madre nos recuerdan la imperante necesidad de garantizar la inclusión de estos niños y también su felicidad, esa que sienten cuando su objeto de apego les muestra que no hay nada malo en ser diferente.

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