Divertidísimo

El experimento de El hormiguero que ha puesto a abuelos y niños a comer cosas que no son de su época

Este es el divertido resultado del experimento que el programa de Pablo Motos ha hecho con niños, abuelos y la comida

De vez en cuando, la infancia es protagonista en algún programa de El Hormiguero. Fue el caso de la última entrega el primada dirigido por Pablo Motos, que recibió la visita del cantante Sebastián Yatra.

Durante el mismo, se ha emitido un parte de uno de los últimos experimentos realizados por el show: un grupo de abuelos y otro de niños han degustado comida de otro tiempo para ellos. Y el resultado, como era de esperar ante lo que el equipo del programa les ha ofrecido, ha sido muy divertido. No pasará a los anales de las mejores investigaciones científicas de la historia pero han dejado una gran cantidad de gestos y comentarios honestos muy divertidos. 

Los peques, lengua de vaca

Dos niñas y un niño han tenido que probar lengua de vaca, ingrediente de casquería que al verlo no ha les ha sacado el gesto más agradable de sus vidas, desde luego. “¿Pero cómo puede ser todo esto una lengua?”, se pregunta Carlos, el único que se ha atrevido a cogerla y darle un buen bocado a la pieza que tenía delante. A su compañera, en cambio, el asco la ha. Bloqueado. “Veo a la vaca con la lengua ahí”, ha dicho al ir a morderla con lo ojos cerrados. 

Solo Carlos ha degustado la lengua de vaca pero después de morderla con convencimiento, su cara de seguridad se ha venido abajo hasta preguntar: “¿Lo puedo echar ya?".

Los mayores, fideos instantáneos y tofu

Dos hombres mayores han empezado probando fideos instantáneos,  comida que no falta en la mayoría de despensas de pisos de estudiantes y casas donde viven adolescentes o jóvenes. “Una bebida”, ha respondido uno de ellos a la pregunta de qué le parecía que era. Al abrirlo, su compañero de experimento ha soltado un “¡Esto está congelao’!”. Mercedes, la tercera persona mayor que ha probado el plato preparado, ha dicho algo parecido: “Esto está muy duro, ¿eh?”. Después, ha querido probarlo y cuando ha visto que no podía, ha cogido los fideos, todavía duros, y se ha echado a reír: “Parece una moñiga”, ha dicho. 

Al probarlo, las sensaciones de los abuelos no han mejorado. "¿Pero esto hay que comerlo?", ha preguntado uno de ellos. “Tiene un sabor un poquillo simple, no?” Ha dicho el otro.  “No sabe a nada”, han rematado. 

Después, otros dos conejillos de Indias se han prestado a probar el tofu: “Adiós, el tifus nos va a entrar a nosotros con esto”, ha soltado uno de los dos hombres al saber lo que tenía delante”. “¿Cómo? Yo tuve un coche que se llamaba Focus”, ha añadido el compañero de experiencia. 

De nuevo,  al probarlo, malas sensaciones. “No sé a lo que sabe, parece cuajada. Te pone la boca hecha agua y no sabe a nada”, ha señalado el primero de los dos hombres, que ha rematado su valoración con un sincero y espontáneo: “Después de esto te vas a cagar por la pata abajo. A lo último puedes hasta puedes hacer chicle con ello”. 

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