Una sorpresa especial

La reacción de un niño al conocer a su perrito: sus abuelos le sorprendieron

El sentimiento de amor que puede haber entre animales y humanos puede ser gigante. Y no solo entre adultos, los más pequeños de la casa pueden desarrollar una gran relación con sus mascotas a pesar de su corta edad. Solo hay que ver el caso de este pequeño que estaba pasando por un mal momento y recibió una increíble sorpresa de sus abuelos.

Está más que demostrado que el amor que sienten los niños es un sentimiento puramente real. Y cuando tiene que ver con el que tienen por sus mascotas este puede ser no solo verdadero, sino también enorme.

Sentimiento que es también a la inversa, pues el que sienten estas hacia sus pequeños dueños igualmente es gigante (solo hay que ver el caso de este gatito que vigilaba que el bebé no se acercara a la barandilla del balcón). En esta ocasión, vemos a un pequeño que enterneció a numerosos usuarios por protagonizar una emotiva escena con su perrito.

Jensen, como se llama el pequeño protagonista, estaba pasando por una mala época, tanto es así que casi todos los días salía de su colegio llorando. Este fue el motivo por el que sus abuelos decidieron darle una emotiva sorpresa para animarlo y, de paso, hacer realidad su sueño: tener una mascota.

La grabación, compartida por su madre en Facebook, acumula cientos de reacciones, y es que no puede ser de lo más enternecedora. En ella vemos cómo el pequeño llega a casa de sus abuelos, donde le tienen preparada una caja.

Una caja que el pequeño abre y -bajo su mirada atónica- encuentra un cachorro. De hecho, en el propio vídeo se aprecia cómo el niño grita: “¡Un cachorro!”. Pero lo mejor de la escena es la respuesta inmediata que tiene el menor, pues tras ver a su nuevo amigo, se va corriendo a abrazar a sus abuelos.

Después de esto, también vemos al niño coger al cachorrito, al que decide llamar Buddy, mientras llora de emoción y dice lo contento que está. Desde luego que su madre no se equivocó al acompañar la publicación con las siguientes palabras: “No podría pedir unos padres mejores, y Jensen unos mejores abuelos”.

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