Historia viral

Un niño de 11 años huye de Ucrania solo con una bolsa de plástico y un número de teléfono en la mano

La Policía de Eslovaquia comparte las imágenes de esta historia de guerra que afortunadamente ha tenido un final feliz.

La guerra que libran estos desde hace casi dos semanas Rusia y Ucrania tras la invasión militar rusa del territorio ucraniano es un ejemplo más del drama humanitario que supone un conflicto armado de este tipo para la población civil; en especial, para la infancia.

Hospitales infantiles que deben trasladar a sus pacientes a refugios antibombas, la niña que nació en el metro de Kiev, donde su familia se protegía de los ataques aéreos rusos, y la denuncia de Save The Children de la presencia de menores de edad fallecidos entre los civiles fallecidos durante el conflicto bélico son ejemplos de ello. Y uno más se ha sumado a la ya amplia lista: el de un niño de 11 años que ha tenido que cruzar en solitario la frontera ucraniana con Eslovaquia para huir de los bombardeos en su ciudad natal, Zaporiyia, donde ha sido objetivo militar ruso la central nuclear más potente de Europa.

La policía de Eslovaquia compartió este domingo 6 de marzo varías fotos del pequeño, que cruzó la frontera con una bolsa de plástico, su pasaporte y un número de teléfono escrito en su mano, además de otro papel guardado en su cintura. 

La noticia, confirmada también por la portavoz de la policía eslovaca, Denisa Bardyova, a la agencia de noticias AFP, ha corrido como la pólvora por las redes sociales al ser difundida por una fuente de información tan fiable, cosa que no es habitual en medio de una guerra. “LÁGRIMAS EN NUESTROS OJOS... ESTE ES EL MAYOR HÉROE DE ANOCHE”, empieza el mensaje escrito en su Facebook oficial por la Policía de Eslovaquia. “Sólo un niño de 11 años de Zaporozhye llegó a Eslovaquia al otro lado de la frontera desde Ucrania. Con una bolsa de plástico, pasaporte y número de teléfono escritos en la mano, llegó completamente solo porque sus padres tuvieron que quedarse en Ucrania”, continúa.

En el mismo texto informativo, se confirma el final feliz de la historia de este pequeño de 11 años exiliadlo de guerra. “Los voluntarios lo cuidaron voluntariamente, lo llevaron al calor y le proporcionaron comida y bebidas. […] Los ganó todos con su sonrisa, audacia y determinación, digno de un verdadero héroe. Gracias al número en la mano y a un pedazo de papel en la cintura, logramos contactar a familiares que más tarde vinieron por él y toda la historia terminó bien”, afirma la policía del país europeo, uno de los que hace frontera con Ucrania.

Una historia con final feliz

Horas después, la historia de este niño ha tenido continuación al compartir su madre un vídeo en las redes sociales en la que agradece su ayuda a todos los voluntarios y personas que han cuidado de su hijo hasta que se ha reunido con sus familiares en Bratislava. “Estoy muy agradecida de que le hayan salvado la vida a mi hijo”, dice en el vídeo, difundido también por la propia policía eslovaca.

En el mismo, la mujer explica que es viuda y que su madre es discapacitada física, por lo que no puede salir de Zaporiyia. Por ello, subió a un tren a su hijo en su ciudad con destino a Eslovaquia, pero ella se quedó en Ucrania. La madre del pequeño subió a su hijo a un tren, pero ella se quedó en Ucrania. “En vuestro pequeño país hay personas con un gran corazón”, dice Yulia Pisetskaya, que así se llama la madre del niño de 11 años, en un vídeo en el que termina emocionándose al hablar de los niños ucranianos que están padeciendo las consecuencias de la invasión militar rusa de su país. 

Esta es solo una de las casi un millón de historias personales de los niños y niñas que según UNICEF han tenido que abandonar sus hogares en Ucrania desde que comenzó el conflicto armado, pero refleja a la perfección el impacto inmediato, a corto plazo (también hay consecuencias a medio y largo plazo que se suman a estas) que la guerra tiene en la infancia. 

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