Pelea niños

¿Qué podemos aprender del vídeo viral de la pelea entre dos hermanas?

En los últimos días ha arrasado en redes un vídeo sobre el cumpleaños de una niña que es arruinado por su hermana mayor y que degenera en una pelea muy violenta entre las dos pequeñas. Hay muchas cosas que nos enseña la conducta de ambas.

Hermanas peleando
Fuente: Facebook

Seguro que te han compartido o has visto en Instagram, Facebook o Twitter el vídeo que ha dado la vuelta al mundo y que ha conseguido millones de visualizaciones en pocas horas. La situación parece amable, nos desplazamos a Brasil, al cumpleaños de María, una pequeña que cumple 3 años que irradia felicidad y que está dispuesta a soplar las velas de su tarta mientras sus padres la graban y mientras todos los asistentes a su fiesta la aplauden. A su lado, su hermana de 6 que no está tan feliz. Cuando llega el momento esperado, la mayor se adelanta y sopla las velas antes que la cumpleañera. La reacción de la pequeña es inmediata y se abalanza sobre su hermana y de forma violenta le tira del pelo en varias ocasiones mientras llora llena de rabia.

Además de la rápida reacción de María, lo que llama la atención es la actitud de la mayor, que no muestra ningún remordimiento ante su fechoría, todo lo contrario. Su cara es la de haber disfrutado quitándole el protagonismo a su hermana y de haber conseguido una malvada “victoria”. Pero no es lo único, pues otro hecho que sorprende es que la grabación continúe, con risas, sin parar para separar a las pequeñas y que además hayan compartido el vídeo. Muchos se lo han tomado como una tontería y algo gracioso, y han aparecido una infinidad de memes, pero el trasfondo de este comportamiento va más allá.

Celos entre hermanos

A pesar de que solo vemos unos segundos en la vida de estas dos hermanas, está patente el problema de celos que hay entre las pequeñas. La actitud de ambas es desmesurada y digna de prestar atención. A pesar de que los padres compartieron posteriormente una foto de ambas ya tranquilas y cortando la tarta juntas, no se puede llegar a la explosión que se ve en el vídeo.

Cuando llega un hermanito nuevo a la familia, es muy común que aparezcan celos en el hermano mayor. Se trata de un estado afectivo caracterizado por el miedo a perder o ver reducidos el cariño y la atención de alguien querido, porque la persona amada prefiera a otra. Este sentimiento suele ir acompañado de envidia y resentimiento hacia quien se percibe como rival.

Son muchas las actitudes por las que un niño puede manifestar estos celos: romper los juguetes del otro, intentar rivalizar en todo, quejarse de que uno tiene más comida, chivarse de conductas de su hermano, ridiculizarlo o fastidiarle cuando tiene la oportunidad.

A veces son los propios padres los que, sin darse cuenta, fomentan esta rivalidad entre los hermanos. Normalmente, el fin oculto de sus peleas es conseguir que nos decantemos por uno o por otro, sentirse el favorito, por lo que nuestra respuesta es crucial. Podemos reforzar la rivalidad entre hermanos o ayudarles a manejarla para aprender de ella. Desgraciadamente, no hay un manual científico que nos diga cómo actuar, pero estos son algunos de los consejos que pueden guiarte a la hora de manejar los conflictos y los celos entre tus hijos.

Consejos:

  • No hay que buscar al culpable. Aunque intentemos ser los más justos posible, es inútil y lo único que conseguiremos es intensificar las peleas y la frustración.
  • No hay que tomar partido. No podemos estar seguros de quién empezó la pelea y solo sería una fuente de injusticia. 
  • No funciona negar o inhibir la agresividad.
  • Ante una pelea lo mejor es que mantengas la calma, separar a los niños, siéntate con ellos y muéstrate comprensivo con ambos
  • Pasa tiempo de calidad con cada uno, dedícales tiempo individual para que se sientan especiales, así como para estar todos juntos. 
  • Involucra a los hermanos en tareas comunes como que se responsabilicen de labores de la casa. 
  • Evita compararles. 
  • Crea un clima familiar en el que predomine el amor y la confianza. Algunas ideas son organizar juegos en común, excursiones, viajes, tertulias...

En definitiva, es normal que existan celos entre hermanos, pero está en nuestra mano que no lleguen a una situación peligrosa. Tenemos que transmitirles que hay amor suficiente para todos y que tenemos tiempo para atender las necesidades de cada uno, así como que aceptamos y valoramos sus diferencias. 

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