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Madre trabajadora

El post viral que ayuda a callar la culpa por ser madre trabajadora

En los últimos días se ha hecho viral en redes sociales un post que normaliza las situaciones por las que pasan casi todas las madres que compaginan la crianza de sus hijos con el trabajo profesional. ¿Su objetivo? Acallar la culpa que muchas veces envuelven sus pensamientos.

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Fuente: Unsplash

La culpabilidad ha acompañado a las madres trabajadoras desde hace mucho tiempo. Y es que, aquella mujer que ha sido madre y tiene que salir a trabajar no puede evitar sentir culpa por dejar a su bebé al cuidado de una tercera persona (aunque esa persona sea su pareja o el abuelo de la criatura). Además, a menudo ven cómo las invade un sentimiento de desconfianza al pensar que el pequeño puede olvidarse de ellas sin se separan durante las 8 horas de media que dura la jornada laboral.

Por suerte, desde hace algunos años son muchas las empresas que apuestan por la conciliación familiar (aunque es cierto que en esta materia todavía queda mucho trabajo por resolver).

Sin embargo, 2020 llegó con una pandemia que puso en jaque lo que pensábamos que teníamos casi logrado: la conciliación real. El cierre de los colegios, y las clases online, los horarios estrictos que había que cumplir teletrabajando desde casa, sumado a las tareas domésticas, creó en España un clima de irascibilidad que arrastró, también, un sentimiento de culpabilidad al darnos cuenta de que no podíamos llegar a todo.

Entre salir a trabajar y quedarse en casa a conciliar hay un denominador común: la culpa de las madres trabajadoras a las que la sociedad las ha impuesto el papel de la crianza de los niños. Son muchas las que siguen sintiendo culpa por querer seguir creciendo profesionalmente después de ser madres y, poniéndose en su papel, Sherry Carpineto, que lo vive en sus propias carnes, ha querido escribir un mensaje en LinkedIn que ayudará a callar esa culpa.

Ella, como otras muchas mujeres, tiene hijos y sale a trabajar todos los días fuera de casa: es directora en una empresa, donde compagina sus quehaceres profesionales con el cuidado de no desvincularse de la vida y la crianza de sus dos hijos (uno de ellos con una enfermedad crónica).

Un texto viral

Después de perder su empleo y estar varios meses en casa, encontró una nueva oportunidad que le obligó a volver a salir cada día de casa para trabajar, después de mucho dudar sobre si aceptarlo o no. Con la culpa que eso conlleva para ella.

El texto ya se ha hecho viral (y que puedes leer íntegro aquí) y es perfecto para que lo lea cualquier mamá trabajadora que en algún momento de su vida haya sentido culpa por tener que salir de casa cada día.

Te dejamos la traducción:

Está bien:

  • Si no amas tu trabajo, pero ayudas a tu familia.
  • Si te quedas en un trabajo porque es flexible.
  • Aceptas un trabajo donde el sueldo no es ideal, pero necesitas trabajar
  • Si a veces tu vida personal afecta a tu vida laboral; no podemos dividirnos
  • Dejas un trabajo después de un corto tiempo porque no te gusta, te llaman del puesto de tus sueños o recibes una gran oferta.
  • Si eliges permanecer en un trabajo durante 20 años.
  • Te tomas un tiempo libre en tu carrera para criar a tu familia.
  • Trabajas hasta tarde algunas noches, faltando eventos familiares.
  • Dejas de trabajar antes para ver cómo juega tu hijo
  • Te tomas tiempo para trabajar en tus pasiones.
  • Te tomas tiempo para entrenar.Te tomas el día libre de búsqueda de trabajo.

Estas son nuestras opciones. Esta es tu vida. Hay tanta presión de la sociedad para hacer lo correcto, para subir, para apurarse.

Las mujeres, especialmente las madres trabajadoras, a menudo están plagadas de culpa por no saber cuál es la decisión correcta.

Sigue adelante confiando en tus elecciones.

Sigue adelante confiando en que estás haciendo lo mejor para ti y tu familia.

Sigue adelante sabiendo que nada es permanente e, incluso, si tomas la decisión equivocada, está bien.

Vive la vida plenamente. Sin culpa. Aprende. Crece.  Adáptate. Sé un buen humano.

Marta Moreno

Marta Moreno

Como dijo Nelson Mandela “la educación es el arma más poderosa que existe para salvar el mundo”. ¿Qué tal si educamos desde el respeto, el amor y en familia?

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